La competición y el entrenamiento mental

LA COMPETICIÓN Y EL ENTRENAMIENTO MENTAL

Siguiendo al profesor del INEF, Luis Miguel Ruiz, consiste en la "repetición simbólica o mental del movimiento (habilidad motriz) sin que se recurra a los movimientos específicos". También se le denomina práctica conceptualizadora, imaginativa o mental, o repetición simbólica.

La práctica mental es un aspecto que se desarrolla muy poco en un plano sistemático del entrenamiento. Sin embargo, existen varias causas que justifican su utilidad como método:

1. La motivación: Se consigue una mayor motivación en el deportista, porque el sujeto se ve movido a practicar las técnicas.

2. Aprendizaje simbólico: La mediación verbal demuestra una potenciación de la acción y, por tanto, se asegura su mejora técnica.

3. Efecto Carpenter: Prococa en el sistema nervioso una reacción, en los músculos implicados en el movimiento. Estudios de Jacobson muestran cómo hay una inervación mínima en los músculos implicados en el entrenamiento mental.

4. Teoría de la consolidación de la memoria: En ella se explica cómo la práctica mental provoca un mejor establecimiento de los circuitos neuronales y, por tanto, una mejor retención memorística.

Para que sea efectiva la práctica mental tiene que estar familiarizado el individuo con la actividad y poseer cierta experiencia motriz, lo que en el caso del karateka de competición está asegurado.

La cuestión radica ahora en cómo utilizar el entrenamiento mental para obtener unos resultados beneficiosos para el karateka. Si reflexionamos sobre nuestra actividad en competición observaremos que generalmente se recurre a la práctica mental un vez finalizada la competición. ¡Cuántas horas de sueño nos quita esa técnica mal ejecutada y que nos costó perder un combate y por tanto despedirnos de un campeonato que ya teníamos al alcance! Una y otra vez la memoria nos actualiza ese momento, mientras piensas si tenías que haber ejecutado esta o aquella técnica. El entrenamiento o la práctica mental nos debe llevar a seleccionar mentalmente la mejor respuesta ante cualquier técnica. Por tanto, nos debe responder ante la pregunata ¿qué debo hacer?, y así conseguir automatizar la respuesta más efectiva.

Asimismo, proponemos para esta disciplina:

- estudio analizado y detallado de las técnicas y de los elementos de enlace de unas técnicas con otras. Vídeos y observaciones en vivo de combates pueden contribuir a dicha estrategia.

- Repetición mental de la técnica que se está realizando, para llegar a conseguir una autoimagen o visión personal de si mismo. se proponen períodos de tiempo distribuidos y cortos: entre 3 y 5 minutos, combinándolos con actividad y entrenamiento físico de estas técnica.

- Desarrollar la plasticidad humana que permite la adaptación ante situaciones nuevas y la posibilidad de distintos planos de actuación y solución ante una circunstancia. en este caso se proponen diversas técnicas alternativas ante un ataque. Ejemplo: ante maegueri, 1.º Anticipación y giaku-tsuki. 2.º Retroceder y realizar un ataque a la contra con técnica directa o circular de puño. 3.º Esquiva (sabaki) y técnica de pierna o de puño.

Con ello y gracias al mecanismo mentad de "feed-back", el karateka se decidirá en el momento preciso por la técnica que él considere más efectiva. A priori, y utilizando el ejemplo anterior, es fácil considerar que la 3.ª alternativa (técnica con esquiva) supone la más rompedora físicamente, pues en ella se provoca un choque de fuerzas en donde la resultante, aplicada sobre el abdomen o costado del contrario, equivale a la suma de la fuerza de inercia del contrario y la componente de mi fuerza. Sin embargo, este movimiento tan arriesgado de contrarrestar un giaku-tsuki con una esquiva simultánea y mawashi gueri al abdomen, sólo puede ser realizada cuando hemos tenido una percepción temprana de la técnica del contrario y ésta no viene con demasiada rapidez. si nos ajustamos el tiempo, deberemos resistir una técnica de puño estando con un solo apoyo en el suelo.

Con este planteamiento, cada competidor debe buscar sus fórmulas alternativas si el contrincante es más alto o más bajo que él, si es más corpulento o más liviano, más rápido o lento. El entrenamiento simbólico agiliza la mente del deportista. Y en el karate, donde las decisiones se toman en décimas de segundo, la obcecación y la torpeza mental se pagan muy caro. Porque muchas veces para ganar combates de karate no hay que ser más técnico y fuerte que el contrario, sino más inteligente, y hacer uso de la agilidad mental para descubrir los errores del contrario y utilizarlos antes de que acabe el combate.

 

Autor: DAVID MATA VERDEJO

Publicado: KARATEKA

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