La enseñanza técnica del kata

LA ENSEÑANZA TÉCNICA DEL KATA

La enseñanza del kata, manteniendo al margen en los primeros escalones su profunda intencionalidad íntima o doctrinal, representa un difícil cometido en razón a la estricta liturgia de sus acciones técnicas, cuyo dominio puede englobarse dentro de las habilidades complejas.

Por ello debe seleccionarse con sumo cuidado la metodología a emplear, la cual en su inicio puede plantearse fundamentalmente conforme a dos criteros básicos.

El primero, de corte racional, tiene carácter asociacionista, pretendiendo el estudio y dominio de acciones parciales o partes concretas del kata, las cuales se repiten, combinan o suman, uniéndose o separándose libremente según su dificultad, hasta obtener la habilidad de cada acción o parte.

Una vez conseguida se agupan todas para formar el conjunto definitivo, al que se le marca un ritmo determinado, con el que se prosigue el trabajo.

El segundo camino, al que podría denominarse integrista, mantiene que el conjunto final cno constituye una suma de partes, sino que desde el inicio las acciones ya están determinadas por un orden y una cadencia precisa, pudiendo diferenciarse fases, al igual que oraciones en un texto, pero no separarse del conjunto, debiendo el individuo actuar por intuición, no pretendiendo adquirir el dominio de una serie de acciones una a una adosarlas dentro de un orden, sino captar con la mayor claridad posible el propósito central.

Este último sistema parece el más acorde con la intencionalidad de la enseñanza intuitiva oriental, de la que procede el kata, chocando con el escalonado proceso del conocimiento racional occidental. Sin embargo, debe considerarse que este aprendizaje integral, no se aborda como algo que acomete partiendo de cero; sino que depende de experiencias técnicas anteriores, cuyo camino ha estado formado por aciertos y errores, eliminándose éstos y ajustando las ejecuciones paso a paso hasta dar con la respuesta válida, dendtro de una mecánica de descubimiento y comprensiónm de relaciones parciales, lo cual da lugar a crear una especie de sucesión lineal de habilidades o acciones de mayor o menor complejidad, a la adquirida a través de la repetición de las fases aisladas.

En cualquier caso y sea cualquiera de ellos el método elegido, o utilizando la solución ecléctica que mejor se adopte a la personalidad del alumno y a la idiosincrasia del profesor, debe tenerse presente siempre la idea del ritmo, de la acentuación y de la pausa, para evitar caer en un desencadenamiento mecánico de gestos cuya validez no sobrepasaría al trabajo técnico de kihon.

A todo lo anterior sólo cabe la perseverancia exigida en toda habilidad cualitativa, en la que la ausencia de peso, cinta y crono impide comparaciones objetivas y desalienta el continuo proceso correctivo, ante lo cual sólo cabe refugiarse en la tradicional frase de los maestros: Hito Kata San men, " cada tres años un kata.

Autor: FELIX SAENZ

Publicado: KARATEKA

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