Iaido

Kobudo Jodo
Iaido Bokken

TAMBO por José Santos Nalda

El tambo o bastón corto es tal vez, la faceta menos conocida y practicada del Ko-Budo y sin embargo un excelente medio de defensa a pesar de su apariencia simple e inofensiva.

El origen de sus técnicas se remonta como el resto de las Artes Marciales a la época feudal del Japón, cuando las únicas personas autorizadas a llevar sable eran los samuráis, sin embargo la conflictividad creciente de nuestros días, las agresiones de todo tipo en nuestro entorno civilizado han hecho que muchos países -precisamente los de tecnología más avanzada- hayan vuelto sus ojos hacia este Arte ancestral, y adopten para sus agentes de orden o seguridad este sistema de neutralización y defensa verdaderamente eficaz, que no cause víctimas o daños irreparables a los agresores, así es como se está "redescubriendo" el Tambo o bastón corto por sus numerosas ventajas en situaciones conflictivas.

Para el judoka, karateka o aikidoka la práctica del Tambo-Jutsu supone ampliar de manera sencilla y sorprendente su visión de la defensa personal, bien es verdad que la mayoría de sus técnicas están basadas en el Aikido (tai-sabaki, ma-ai, luxaciones, esquivas, etc.), pero no cabe duda que todos sacarán provechosas experiencias y se admirarán de las innumerables acciones que pueden realizarse con tan sencillo instrumento.

Su práctica puede ser incluida de manera periódica y como alternativa amena, en cualquier clase de Judo, Karate o Aikido pues es complementaria en la aplicación de los principios de estas artes. Es accesible a todos sin distinción de sexo o edad y no requiere fuerza ni facultades físicas excepcionales, siendo particularmente eficaz contra ataques de cuchillo.

El conocimiento de las técnicas de Tambo-Jutsu sin duda constituirá un excelente medio defensivo para agentes de seguridad, policía, es decir todas aquellas personas que por su profesión van armados de una "porra" y obtendrán utilidad inmediata si lo adoptan como entrenamiento habitual, pues merece la pena prepararse para ser capaces de defenderse o neutralizar a un agresor sin causarle ninguna lesión, ya que en definitiva este es el verdadero espíritu de las Artes Marciales.