El karate aporta a tu organismo múltiples
ventajas que hacen de este deporte algo más que una simple
práctica física: es un arte. Y es que no olvidemos que, como
arte marcial que es, sus beneficios provienen de la sabiduría
oriental y trascienden la frontera física para aterrizar sobre
la emocional. Y las mujeres no escapamos a su influencia.
El Karate es un deporte fácil de practicar
al que en los últimos diez años se ha incorporado un número
enorme de mujeres que lo han sacado de su categoría de
"especialidad masculina". Gracias a ello, el kárate se
ha hecho más popular y se ha podido investigar más en sus
ventajas para el cuerpo y la mente. ¿Quieres conocerlas?
Relajación.
Como ocurre con la mayoría de artes marciales, el
karate te ayuda a asimilar la relajación como algo
propio a lo que no has de dedicar esfuerzos, ya que la
concentración en los movimientos hace posible que
asimiles esa relajación como algo propio y natural que
ayuda a despejar tu mente y disipa tus miedos. No en vano
te hace ganar en equilibrio interno.
Control
de la mente. Como hemos apuntado, el karate aporta grandísimas
dosis de energía que refuerzan tu confianza en ti misma,
ya que aprendes a encauzar los beneficios que todos los
deportes tienen a nivel emocional. La concentración que
ejerces para controlar tu cuerpo y sacar partido a la
práctica deportiva es un buen estímulo que puedes
aprovechar para otras facetas de tu vida: estudios,
trabajo, vida en pareja...
Agilidad.
El Karate, por sus movimientos rápidos pero
compensados, ayuda a tu cuerpo a adquirir flexibilidad y
fuerza, ingredientes necesarios para que te sientas en
forma y capaz de afrontar ejercicios que requieren ritmo
vital y mucha disposición.
Fuerza
física. Con su práctica habitual se consigue que nuestro
cuerpo gane en firmeza y potencia, por lo que resulta
algo más fácil hacer frente a las lesiones o las
enfermedades. No olvidemos que un cuerpo sano (bien
alimentado pero también ejercitado en el deporte) es la
base para una buena vida.
Respeto.
Aunque a simple vista pueda parecer lo contrario, el
karate es una buena técnica para educar a los más
jóvenes en el civismo y la tolerancia. Aunque su
modalidad llamada de "combate" pueda resultar
algo más agresiva, lo cierto es que en ningún momento
existe en el ataque la intención de dañar al
contrincante. Tanto al entrenador como a los alumnos se
les exige gran respeto hacia los demás, por lo que es un
deporte que hace que seamos conscientes de nuestras
posibilidades para que así podamos controlarlas
debidamente y sin causar daño.