Luxaciones dentarias

CONDUCTA PRACTICA ANTE LAS LUXACIONES DENTARIAS

Las luxaciones completas de piezas dentarias son una complicación relativamente frecuente de la propia esencia de los deportes de contacto. Se calcula que aproximadamente una cuarta parte de las lesiones dentales en niños se producen durante actividades deportivas, y la gran mayoría de ellas suceden en los incisivos superiores, que ocupan una posición más anterior y más desprotegida. Este hecho proporciona a estas lesiones una doble importancia, estética y funcional, nada desdeñables. Tampoco hay que olvidar la repercusión económica que supone una prótesis dentaria, algo que no está cubierto por las pólizas de seguro habituales de los deportistas.

Hemos apreciado una actitud de resignación entre los deportistas, entrenadores, árbitros e incluso médicos que asisten a las diferentes competiciones ante la pérdida -considerada irreparable- de la pieza dentaria que es la que nos impulsa a exponer aquí la actitud a tomar ante esta eventualidad, ilustrándonos con el último caso de diente reimplantado -y salvado- que hemos atendido.

No es nuetra intención hacer un estudio detallado de los mecanismos íntimos de reparación de la membrana periodontal, ni tampoco del procedimiento de ferulización que debe emplearse, puesto que pensamos que éste es competencia de un médico estomatólogo. Pretendemos tan sólo recalcar unas normas de conducta inmediata que pueden ayudar a muchos deportistas a alcanzar la madurez con una dentadura completa ¡ y propia !

CONDUCTA A SEGUIR ANTE UNA LUZACIÓN DENTARIA

- Manipular el diente por la corona y evitar tocar la raíz en la medida de lo posible.

- Mantenerlo en suero fisiológico o en la propia boca del lesionado. En este caso se debe evitar que el deportista mueva la pieza en la boca, ya que puede lesionar con los otros dientes la raíz del arrancado.

- Si es posible, intentar reposicionarlo lentamente (para permitir la evacuación del hematoma del lecho gingival) manteniéndolo en su lugar por presión digital - no excesiva - del propio lesionado o con un protector bucal a medida si no lo portaba en el momento del accidente.

- Llevar a cabo la reimplantación en el plazo más breve posible. Lo ideal es antes de 30 minutos, pero si esto no es posible (como suele suceder), no debe abandonarse el procedimiento: en el caso que presentamos el reimplante tuvo lugar a los 90 minutos. Hay que tener en cuenta que la juventud del lesionado influye decisivamente en el pronóstico, aunque por debajo de los 10 años la luxación dentaria puede comprometer seriamente el desarrollo futuro de la pieza definitiva.

En muchas ocasiones el diente reimplantado requerirá un segundo tiempo de tratamiento endodóncico, pues habrá perdido su vitalidad por la lesión irreversible de los vasos y nervios pulpares, pero no hay que olvidar que este procedimiento es mucho más seguro que la colocación de una prótesis dentaria y que además, a la larga, no cierra el paso a esta intervención sustitutiva.

Desde un punto de vista práctico, creemos que lo más importante es considerar que las luxaciones completas de los dientes no son irreparables, ya que existen posibilidades de reimplantación.

La edad del lesionado, la brevedad del tiempo transcurrido hasta el reimplante y el manejo adecuado de la pieza son los factores decisivos para que ésta consolide tras recibir la adecuada atención estomatológica.

Una vez más queremos insistir en la importancia preventiva que tiene el uso de protectores bucales hechos a medida para los karatekas, bien en entrenamiento o en competición.

 

Autor: M. ROMERO MAROTO Y R. ARRIAZA LOUREDA

Publicado: KARATEKA

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