Manteniendo una mente abierta

MANTENIENDO UNA MENTE ABIERTA

El mantener una mente abierta en las artes marciales y el aprender y apreciar a otros artistas marciales junto con sus estilos es de un valor incalculable para el crecimiento. En mi entrenamiento con Bruce Lee, él a menudo me comentaba que un luchador sólo puede observar el combate, el estilo o el sistema de acuerdo a los límites de sus condicionantes. Un boxeador, un luchador, o cualquier artista marcial que ha sido entrenado en un método particular, verá la lucha de acuerdo a los límites de este sistema en concreto. Cualquier intento de describir la lucha, es su idea parcial del concepto total, lo que depende de los gustos y preferencias del practicante. El combate, definitivamente, no es algo que pueda estar dictado por nuestros condicionantes como japoneses, chinos, okinawenses, koreanos, filipinos, tailandeses, burmeses o indonesios.

Como Bruce Lee afirmó una vez, elocuentemente, "la verdadera observación empieza cuando uno está liberado del patrón fijo, la libertad de expresión ocurre cuando uno no está más allá del sistema". Uno no puede expresarse a si mismo -y la palabra importante aquí es "totalmente"- cuando uno está expuesto tan sólo a una estructura parcial o un estilo en concreto de combate.

Un verdadero historiador, al escribir una narración precisa de la guerra civil, debe estar expuesto a la propaganda y condicionantes tanto del norte como del sur. el historiador no debe ser parcial, o bien para el norte, o bien para el sur, si su intención es dar una visión objetiva de la guerra civil.

La evolución y el entrenamiento del artista marcial debe ser considerado de la misma manera. Como Bruce Lee afirmó una vez, "no estés ni a favor ni en contra de una forma particular de combatir". Parafraseando el viejo dicho del Zen: "En el paisaje de la primavera, no hay nada mejor o peor. Las hojas florecientes crecen algunas cortas y otras largas".

Los estilos toman ciertas cosas unos de otros, extendiéndose y contrayéndose como el Universo. Por ello, cada estudiante hace un estilo funcionable solamente debido a las necesidades individuales. 

Los instructores eliminan y añaden elementos al estilo que enseñan. Los estudiantes pueden incorporar cosas a un estilo que fueron descartadas por sus instructores. No hay estilos; personalmente, prefiero usar el término de métodos o sistemas de entrenamietno. El estilo es algo individualizado.

Todos los sistemas, sin importar el país de origen, tienen puntos buenos y malos. Todos poseen la capacidad de permitir al practicante crecer física, mental, emocional y espiritualmente, usando las artes marciales como un vehículo para ello. Este es el regalo más grande de las artes marciales. el sistema, el estilo o vehículo que tú elijas es simplemente importante si te permite crecer. Apoyo la creencia de que ningún estilo, sistema, raza o nacionalidad pueden tener el monopolio de lo que es funcional y valioso en las artes marciales. He estado en el mundo de las artes marciales por 42 años, y aún no dejo de sorprenderme por todo lo que desconozco. Pero me he encontrado a mi mismo pensando que soy un pez en un pequeño estanque, que ese estanque es el único en el mundo y que no me he dado cuenta de que existen otros lagos, ríos, estanques, océanos, etc., en donde hay peces muchos más grandes.

El mantener una mente abierta en las artes marciales es algo extremadamente importante para continuar creciendo. Se debe recordar que el mantener una mente abierta te permite aprender de muchas fuentes. El aprendizaje viene de todo tipo de contactos sociales, experiencias y facetas de tu propia vida. La asimilación del aprendizaje es denominado "conocimiento" y el correcto uso del conocimiento es llamado "sabiduría".

En mi libro "Absorbe lo que es útil" afirmo que el conocimiento en las artes marciales pueden venir de campos fuera de este área. El conocimiento puede venir de los parientes ancianos, de la gente más joven, de tus estudiantes, de tus compañeros, de tu propio profesor, e incluso de tus propios errores.

Personalmente he tenido la oportunidad de encontrar muchos profesores en las artes marciales, a quienes admiro grandemente. Cada uno tiene una cierta grandeza que les hace únicos a ellos y a sus disciplinas.

Es una pena que se oiga decir, por ejemplo, a un karateka que no tiene nada que aprender de un practicante de jiujitsu, o de un aidoka o de un luchador. Estoy seguro de que si pudieran encontrar a gente como Gene LeBell, Wally Jay, John Cloding, Mits Yamasita, Don Angier, Steve Segal o Dan Furoya, por nombrar unos pocos, cambiarían de opinión. a menudo he oído decir que las artes chinas son muy relampagueantes, pero que ese estilo es tan solo bueno para demostraciones, no para combate. Por medio de encontrar artistas marciales chinos del calibre de Wan Lun Choi ( de Chicago), que enseña el sistema de las 6 armonías y los 8 métodos, estoy seguro de que igualmente cambiarían de opinión. Existe gente con una mente cerrada y obcecada que afirman que los únicos estilos de artes marciales verdaderos provienen de Japón, Corea y Okinawa. Esto no es correcto. Después de encontrar gente como el Dr. Maung Gyu (Bando), de Burma, Pendekar Paul de Touar (Pentjak Silat), de Indonesia, Chai Sirisute (Muay Thay), de Tailandia y Floro Villabrille (Kali-Escrima) de las Filipinas-Hawai me es imposible creer semejante afirmación. Después de observar a estos hombres mostrar su arte, es obvio que existe mucho que se puede aprender de ellos.

A principios de los años 50 y de los 60 la mayoría de los artistas marciales tenían ciertos prejuicios unos contra otros o eran demasiado orgullosos como para aprender de otros estilos. esto es una pena, debido a que un ser humano puede aprender de cada contacto que haga. Tan solo le demos lealtad a la verdad, al conocimiento y al crecimiento personal. Esto es un gesto muy noble, pero siempre que no te restrinja en la búsqueda del conocimiento total. Sólo has de dar fidelidad y lealtad al crecimiento personal, más bien que a un estilo, sistema o persona en particular.

Personalmente, insto a mis estudiantes a que investiguen y miren en otros sistemas e instructores, siempre manteniendo respeto por todos ellos. Nigún arte, persona o cultura es intrínsecamente mejor que otra. Un Rolls Royce no es mejor que una canoa en las junglas del Amazonas. Yo intento traer instructores de diferentes estilos a mis clases como invitados, para ayudar a mis estudiantes a crecer. Ningún sistema lo tiene todo. Cada sistema tiene algo que ofrecer y juntos nos harán unos artistas marciales más completos y mejores.

Es importante para un instructor seguir siendo un estudiante, para buscar mejores formas de ejecución y entrenamiento. Es importante ser creativo, experimentar y buscar ayudas en áreas donde uno carezca de experiencia y no sea un experto. Incluso un profesor con un doctorado en Historia, en los EE.UU. necesita ayuda en su búsqueda sobre información del sudeste asiático. La finalidad de las artes marciales no es destruir a un oponente, sino más bien un auto crecimiento y auto perfección. La práctica de un arte marcial debe ser una práctica de amor, para preservar la vida, para preservar el cuerpo y para preservar la familia y los amigos.

 

Autor: DAN INOSANTO

Publicado: SENSEI

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