Remontándonos en el tiempo,
cuando los boxeadores peleaban con sus manos desnudas, apenas existían reglas
en los combates. Había pocas protecciones para su seguridad personal y los
combates eran hasta que uno de los luchadores, quedaba fuera de combate por
K.O., o abandonaba la lucha, por no poder continuar exhausto y ensangrentado.
Posteriormente el boxeo se fue transformando en un deporte, tal y como se
conoce hoy día, con sus reglas de arbitraje, sus comités técnicos, que
sancionan y penalizan a los boxeadores; algunas de estas reglas están para
proteger la integridad física de los contendientes, y para mayor comprensión
por parte del público; Lo mismo ha sucedido con otras Artes de Lucha, tales
como el Judo, Karate, etc.; que siendo sus raíces Artes guerreras, creadas
para defenderse contra las agresiones de los más fuertes y poderosos, se
fueron transformando a lo largo del tiempo en meros deportes, donde la mayoría
de sus practicantes, apenas conocen la faceta bélica, de supervivencia de
estas Artes.
Hoy en día hay campeonatos, eventos, trofeos estandarizados de carácter
Nacional Internacional, Mundial, Olimpiadas etc. de tal manera que un
campeonato en Francia, Italia, España, es lo mismo que en USA. o Japón con
reglas y normas comunes.
¿Pero estos Deportes, se pueden emplear como medio de Defensa Propia en la
calle?,¿Se sienten capaces estos deportistas, de superar una situación de
peligro en la calle?. Evidentemente, la mayoría dirían que sí, pero la
realidad es bien distinta, la calle es un elemento muy hostil, no hay
etiqueta, no hay respeto por el contrario, no se gana por puntos, la calle es
dura, sangrienta, la mayoría de las veces, existen ataques con armas
contundentes y reales, no hay ficción, se gana cuando somos capaces de
neutralizar el ataque del agresor y de someter físicamente a éste.
Cuando hablamos de defensa personal, las patadas y puñetazos, estrangulaciones
y luxaciones son consideradas elementos esenciales; por consiguiente si sólo
sé práctica estas Artes como mero deporte, pierden todas ellas su valor
intrínseco como Artes guerreras de Lucha, de supervivencia.
Sabemos, que estas Artes tienen su propio campo dentro de la Defensa Personal,
pero por regla general no se enseña como medio de entrenamiento, pues los
objetivos difieren en su concepción.
Nuestra filosofía, la del Kaisendo, es diferente, fue concebido y creado como
un sistema de Defensa Personal no como un Deporte, manteniendo en su
metodología este concepto de lucha, de la supervivencia del más hábil, del más
guerrero; ya que se extrajo de las diferentes Artes Marciales, las principales
técnicas que sirvieron de base para configurar el sistema de lucha Kaisendo.
Dentro de nuestro Sistema, como ocurre en el Ju jutsu, Karate, Judo, Aikido y
otras Artes de lucha, existen técnicas que altamente entrenadas como medio de
Defensa propia, son verdaderas armas, auténticamente demoledoras; Tomemos por
ejemplo el Judo, un Tsuri Komi Goshi, Un Morote Seoi nage, un Sutemi (Sumi
geshi), entrenados por dos Judokas en un tatami, son meras técnicas de
proyecciones; el judoka sabe rodar, caer, para no lesionarse, ¿Pero que
ocurriría en la calle con estas proyecciones realizadas contra el suelo, con
una persona que no sabe caer?, sin duda el resultado sería más de un hueso
roto.
Lo mismo podríamos hablar de una patada, de un puñetazo de Karate o Kick
Boxing etc. si son practicadas en un Dojo, por dos personas conocedoras de
este arte, como sistema de entrenamiento deportivo; ¿Pero sucedería lo mismo
en la calle ante una persona que no conoce nada de karate?, Evidentemente la
respuesta sería negativa, siendo su resultado nefasto para la persona
desconocedora de algún arte de lucha.
Del Aikido, podríamos decir lo mismo, su filosofía no es lesionar, mutilar al
agresor, pero si sus técnicas son empleadas como medio de defensa propia,
pueden resultar altamente lesivas.
Si sucede esto con estas Artes Marciales, que en sus orígenes fueron creadas
como Artes de Lucha, lo mismo sucede con el Kaisendo, con la única salvedad de
que el KAISENDO no evoluciona hacia el campo de la competición, sino más bien
como un sistema de lucha, de supervivencia, de Defensa propia, por tanto en
sus entrenamientos, en contacto con la otra persona se hace inevitable un
contacto físico, no sólo de golpes de puño y patadas, si no de medir, de
pulsar, si las estrangulaciones, o las luxaciones están bien realizadas,
cuando un compañero tiene que abandonar la lucha en ese momento por
imposibilidad de continuar luchando.
Las estrangulaciones se entrenan hasta el punto de que a veces, hay necesidad
de recuperar la conciencia al alumno, por perdida del sentido.
Las luxaciones a las articulaciones son tan dolorosas que imposibilitan
materialmente, por períodos más prolongados de continuar entrenando.
En una palabra, son reales, son útiles para ser aplicadas en situaciones de
extrema gravedad, en una disputa callejera, si en ello corre peligro nuestra
existencia, nuestra vida.
Sabemos de casos en algunos países, que las estrangulaciones de Judo, Ju Jutsu,
Kaisendo han sido empleadas por la policía como medio de detención de un
sospechoso peligroso, y ante el fragor de la situación tan extremadamente
peligrosa, estas técnicas fueron empleadas con tal contundencia, que causaron
la muerte del detenido; por tanto no cabe la menor duda de su efectividad.
También es importante señalar, el pensamiento táctico de un Judoka, de un
Karateca que consiste en la mayoría de las veces en realizar una serie de
técnicas lo más perfectas posibles, con el fin de obtener un buen resultado en
las competiciones, decimos que es el pensamiento táctico-deportivo; Se entrena
para conseguir buenos resultados, para superar una evaluación de grados, no
como medio de sobrevivir en un medio hostil como la calle; Pero no todos los
Judokas o Karatecas ven en su arte un deporte, si no un sistema de
autodefensa.
Nuestro pensamiento táctico, el de un Kaisendoka, está enfocado a superarnos
técnicamente para afrontar situaciones estresantes, de peligro real en
cualquier estadio; el kaisendoka se prepara para la lucha, para salir
victorioso, de una confrontación callejera; se entrena con armas reales,
cuchillos, puñales, palos, bates de béisbol, armas de fuego, todo ello para
condicionar los reflejos y desarrollar un amplio abanico de habilidades, para
que las técnicas sean de lo más efectivas y contundente posible.
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Fdo. Juan J. Díaz |
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Cortesía de Txomeka Iturralde Escámez, Director Nacional del Departamento de Defensa Personal Integral Kaisendo.
Txomeka, nuestro colaborador junto al Coronel Sanchís y Juan José Díaz