JKD Streetfighting

JKD STREETFIGHTING

Jeet Kune Do Streetfighting. Bajo este titulo se agrupan las técnicas mas letales del JKD. Patadas a los genitales, dedos a los ojos, estrangulaciones rápidas y seguras, codos, rodillas, proyecciones simples y fáciles, etc... no solo son la característica mas peculiar de la distancia de atrape del JKD, sino que están a la orden del día en la calle.

Cualquier arte marcial fue creado en un principio para la autodefensa y de lo contrario no seria marcial, sino arte a secas. El hombre es un animal social, pero no deja de ser animal (algunos mas que otros) y por lo tanto tiene una serie de comportamientos inherentes a lo salvaje que laten dentro de el y que en mayor o menor medida luchan por salir a la superficie en un momento dado. La violencia es humana y eso es algo que no hay que ignorar. Hay muchas personas que no han sabido canalizar esa violencia de una forma determinada y se va acumulando hasta que estalla con un tipo de manifestación que en el peor de los casos puede acabar en forma física. Violencia en el deporte, domestica, incluso en la oficina es algo que ya no es tan lejano como los antiguos atracos o peleas entre bandas. El hombre (y la mujer aun más )moderno tiene que hacer frente a todo tipo de situaciones violentas hoy en día y las estadísticas demuestran que nueve de cada diez personas sufre un ataque violento por lo menos en el transcurso de su vida. Es frente a estos datos que el JKD resulta una herramienta útil para nuestros días.

De las cuatro distancias en el JKD la favorita es sin duda la de atrape y la razón es simple: - en la distancia de Pateo uno puede solamente utilizar sus pies, en la de boxeo, las manos y en la de lucha uno esta tan limitado por la falta de espacio o la proximidad al adversario que lar armas a utilizar son casi nulas. Sin embargo en la distancia de atrape uno puede utilizar sus puños cortos (como el de media pulgada, que esta diseñado precisamente para esta distancia), sus rodillas, sus codos, su cabeza, pisotones, dientes, etc...La única limitación es la propia imaginación. Es por eso que se favorece la distancia de atrape y especialmente en la lucha de calle ,donde la variedad y la calidad de las armas disponibles en nuestro arsenal resultan de vital importancia.. Las técnicas son rápidas y expeditivas, incluso brutales, diseñadas para acabar con el contrario de una manera eficiente y económica El JKD siempre se caracterizo por la búsqueda total de la efectividad en lugar de la ornamentación o el culto al profesor o estilo. Este pragmatismo extremadamente útil se plasma en este tipo de lucha donde se muestra como el hombre de JKD responde a las amenazas mas comunes en nuestras calles de hoy en día. El JKD es vivo alerta cambiante, tal y como el combate real de la calle resulta. En vez de ver el problema desde el prisma de un estilo determinado, o sea de como debería ser, el JKD se lo plantea desde el como es, sin ningún tipo de filtro o limite técnico o estilístico.

El JKD utiliza todos los medios y es limitado por ninguno utiliza todas las técnicas pero no se aferra a ninguna corriente particular. De modo que su eficacia no reside en ser una amalgama de estilos sino que esta en su simplicidad. Lo bueno si simple dos veces bueno y de la misma forma que el escultor va puliendo lo que le sirva del bloque de piedra hasta dar con la obra de arte que se esconde debajo de el, el hombre de JKD, va eliminando lo superfluo y se adentra en una investigación personal de lo que se adapta y funciona mejor para el. Y es en el campo de la defensa personal donde mas hay que enfatizar en este individualismo del alumno y en este continuo estado de auto examen y desarrollo.

En JKD se le da al alumno unas bases desde las cuales poder construir y unos atributos físicos con los que poder sustentar sus técnicas. El único detalle que no tiene que escaparse sobre todo al principiante es que para poder eliminar hay que primero acumular. El proceso de eliminación de lo superfluo, es precisamente eso: un proceso y no un producto. Hay que estar constantemente aprendiendo cosas nuevas y acumulando antes de poder eliminar. De esta forma el arte se mantiene vivo, cambiante y evolucionando con los tiempos, en vez de enquilosarse y endurecerse con los matices de lo acabado y rígido que solo pueden llevar a la estancación y la muerte. Así pues hablar de un producto acabado es hablar de algo rígido, seco y abonado para la cristalización y el estancamiento. Y si algo caracteriza al JKD que creo Bruce Lee y al combate callejero es el ser vivo y cambiante, constantemente en evolución y totalmente imprevisto. A modo de aclaración no piensen que debido a esta flexibilidad y variedad el JKD streetfighting es algo vago e indeterminado. El sistema de aprendizaje es claro ,preciso y se enseñan las claves para un fácil entendimiento del material a cubrir, que en un nivel básico es estructurado y lógico, lo que lo hace fácil de seguir por el alumno.

En la calle se encuentran armas blancas (y de todo tipo ya hoy en día), palos, mas de un oponente, gente grande, mas fuerte que tu, mas rápida, etc.. y si de veras queremos resultar eficaces en un encuentro de tales características, deberemos entrenar en consecuencia y deberemos ser lo suficientemente eficaces en cada uno de esos campos. No es lo mismo ser atacado por una sola persona que por varios. No es lo mismo ser atacado por un navajero que por el jefe de la secretaria que se le va la mano donde no debiera. No será la misma la respuesta que demos a un amigo que se ha tomado dos copas de mas y se nos tira encima por hablar mal de su equipo de fútbol, que a un extraño que nos salta desde las sombras en un callejón. Hay que tener en cuenta el tipo de armas que posee el atacante y la ropa que vestimos así como las condiciones del suelo, clima etc... Son tan numerosos los factores que resultaría imposible que un solo sistema los tratara todos, de ahí la filosofía del JKD en incluirlos a todos pero no limitarse a ninguno. Hay que ser variado y hay que entrenar todas las posibles variaciones en las que nos podamos encontrar Se pelea como se entrena, así pues ya va siendo hora de plantearnos cuales son nuestros objetivos y que es lo que esperamos obtener del estudio de las artes marciales. Y si es forma física, autorrealización, bajar el stress o cualquier otra razón, perfecto!! me parecen súper validas y respetables. Pero si es defensa personal lo que esperamos desarrollar, será mejor que hagamos un verdadero y humilde estudio de los métodos con los que entrenamos y quizás nos demos cuenta de que habría que cambiar unas cuantas cosas .

Para ser realmente eficaz hay no solo que entrenar para ser un artista marcial completo, sino que las sesiones tienen que ser lo mas realistas posibles y enfocadas a crear un estado de animo y una psicología de combate adecuadas para el enfrentamiento callejero. Y el JKD de todas las demás ofertas es la que mas fielmente sigue estos preceptos.

El JKD es el arte de luchar sin luchar, pero cuando hay que preservar la vida de uno mismo o de los allegados, no repara en dejar tradición y moralidad de un lado para solucionar la agresión de la manera mas expeditiva y segura posible. Bruce Lee fue un gran defensor del entreno realista y del desarrollo de atributos que conviertan al practicante en una verdadera maquina de defensa personal, en vez de una enciclopedia andante de conocimientos marciales, nada mas hace falta echar un vistazo a su agenda diaria de entreno personal para darse cuenta, cientos de puños y patadas diarios, un programa cardiovascular que dejaría atónito al más maratoniano, y todo tipo de aparatos para desarrollar los reflejos y la pegada hasta limites inhumanos eran la orden del día en sus notas privadas de entreno. Bruce se entrenaba para ser invencible sin importar cuando ni desde donde llegase el ataque y es esa precisamente el tipo de mentalidad que hay que desarrollar. Factores tan vitales y sin embargo tan descuidados como pueden ser la postura, el lenguaje corporal, la mirada, etc... son tratados en el JKD streetfighting. Ningún detalle se deja al azar pues son los detalles precisamente los que nos pueden costar la vida. Así pues sed detallistas, dejad el orgullo de clan o estilo a un lado y preguntaros si lo que estáis haciendo os acerca realmente y sin ningún tipo de duda a lo que realmente esperáis de las artes marciales.

Autor: Joaquín Almería
Página Web de Joaquín Almería

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