BRUCE LEE, Los años formativos del Jeet Kune Do (1)

BRUCE LEE, LOS AÑOS FORMATIVOS DEL JEET KUNE DO

Los años de Oakland (I)

Lo que Ud. está a punto de leer, es posiblemente el relato más profundo y personal jamás escrito sobre Bruce Lee en una Revista de Artes Marciales. aunque mucho se ha escrito sobre sus años en Hong Kong, sobre su entrenamiento bajo Yip Man, sobre su carrera como Instructor de Kung Fu en Los Ángeles y como actor en Hollywood, muy poco se ha publicado acerca de sus años en Oakland, entrenando con James Yimm Lee; un practicante de Kung Fu con gran talento y un espíritu innovativo por propio derecho. Los años que Bruce pasó con James le dejaron una marca respecto a su ideología e imagen.

Aquellas que todo el mundo conocería posteriormente. Este material ha sido extractado de un manuscrito, para un libro, aún no publicado y escrito por el hijo de James Yimm Lee, Grenglon Lee junto a Sid Campbell. Los autores pasaron meses de búsqueda informativa preguntando a diversos artistas marciales y amigos que estuvieron cerca de ambos hombres. Igualmente rebuscaron en documentos que James Lee había dejado tras de si. Sus esfuerzos dieron como fruto un manuscrito de más de 1.000 páginas, tan intrigantes como sorprendentes. En estos cuatro artículos os mostraremos este trabajo, desde su primer viaje desde Hong Kong hasta su matrimonio con Linda Lee, pasando por el comienzo del Wing Chun en EE.UU. (Seattle), sus días de entrenamiento con James Lee en Oakland, sus primeros encuentros con Ed Parker y Ralph Castro e incluso los últimos días con James Lee, que posteriormente moriría de cáncer. Podrá ver a un Bruce Lee como nunca nadie le ha mostrado; como un ser real, como un ser humano luchando por adaptarse en un nuevo mundo, manejando sus responsabilidades como padre de familia y disfrutando de su primer amor: las artes marciales. es una historia que seguirá recordando aun cuando las páginas de esta revista se pongan amarillas en alguna librería. Y así es como debió ser...


El puerto de Hong Kong estaba lleno de actividad con los barcos pequeños y los juncos chinos navegando a través de las aguas que separan Hong Kong de la zona costera del distrito de Kwoolon. No había nada de particular en aquel día de una húmeda primavera de 1959, excepto que un gran barco de pasajeros se estaba preparando para partir hacia San Francisco. La tripulación estaba preparando todo para un viaje de 20 días hacia el mundo occidental. Familiares y amigos daban la despedida a los pasajeros.

En uno de los laterales de cubierta había un joven chino de 19 años, lleno de ilusión mientras despedía a los familiares que le habían acompañado. Aquel joven tenía visiones de éxito al tiempo que difícilmente podía recordar su lugar de nacimiento; lugar al que se encaminaba de nuevo. Cuando la orden de desembarco de los no pasajeros se dio, el barco comenzó a alejarse del muelle. Para Bruce Lee esta era la oportunidad. Un destino que tan sólo se presenta una vez en la vida.

Después de lo que parecían meses de navegar por las inciertas aguas del Océano Pacífico, el capitán del barco anunció que en poco tiempo atracarían en la bahía de San Francisco. Diversos pensamientos acerca de una nueva vida, una educación diferente, nuevos amigos y sobre todo una gran oportunidad, pasaron por la cabeza de Lee al tiempo que el barco viajaba por debajo del Golden Gate camino del muelle.

Bruce sabía que tenía ciertas obligaciones que cumplir tan pronto como pusiera pies en tierra. Tenía que reclamar sus derechos como ciudadano americano, como prioridad número uno. En su mente pesaban deseos de completar sus estudios en Institutos y Universidades americanas al igual que la adaptación a una nueva forma de vida. Bruce estaba consciente de su habilidad y destreza en el arte chino del Wing Chun, sabía que tal vez este tipo de entrenamiento le sería de valor en aquella tierra desconocida. Iba a ser una prueba real: sobrevivir en el mundo occidental. En ese momento tomó una decisión, haría todo aquello que se propusiera y nadie le pararía.

Bruce se trasladó con Quan Ging Ho, un amigo de la familia que vivía en San Francisco. Los primeros meses de la vida de Lee estuvieron llenos de excursiones a los diferentes lugares de la Bahía. Un sábado por la noche Bruce y Quan fueron invitados a una fiesta. Aquella noche marcó el inicio de una era importante en la historia de las Artes Marciales. Allí Bruce fue presentado a Robert Lee, hermano pequeño de James Lee, quien posteriormente sería su amigo personal y compañero de entrenamiento.

Con posterioridad Bruce conoció a James, pero antes de empezar a entrenar juntos, el primero se trasladó a Seattle para completar sus estudios. Bruce fue al restaurante de Ruby Chow, otro amigo de la familia, en donde se instaló en una habitación en la parte superior. Si el tiempo climatológico lo permitía Bruce practicaba, en el patio trasero, sus últimamente poco entrenadas técnicas de Wing Chun. Estos entrenamientos, bien fueran por la mañana o por la tarde, le daban la oportunidad de descargar toda la tensión acumulada como camarero o chico de los recados. Igualmente las marchas a pie que diariamente realizaba desde el Restaurante a la "Edison Technical Vocational School" le ofrecía la oportunidad de ejercitar su cuerpo, algo que él consideraba imprescindible.

Uno de los compañeros de Bruce en la escuela era Jesse Glover. No pasó mucho tiempo y ambos empezaron a entrenar tanto en el patio trasero del Restaurante como en cualquier otro sitio. El rumor se extendió de forma impresionante por todos los alumnos; Lee estaba enseñando un sistema de lucha  chino llamado Wing Chun. En cuestión de semanas, Bruce estaba instruyendo a un numeroso grupo de compañeros en las técnicas recibidas por manos de Yip Man. El núcleo de aquel numeroso grupo estaba compuesto por Jesse Glover, Taky Kimura, James Demille y Charlie Woo. La relación estudiante-profesor se fue disipando con el paso del tiempo estableciéndose un trato más amistoso y fraternal.

Fue Jessie Glover quien sugirió a Bruce establecer unas tarifas mensuales por sus servicios como instructor de Artes Marciales. Bruce escuchó atentamente las palabras de Glover y cómo éstas se identificaban con la idea de las actitudes profesionales practicadas por quien posee un conocimiento especializado. Si Lee cobraba por sus clases, tal vez podría dejar el trabajo del restaurante y llevar una vida más acorde con su deseo y elección personal.

La única duda al respecto que tenía Bruce era si podría juntar un grupo lo suficientemente grande como para equilibrar las ganancias y propinas que obtenía en el restaurante. La duda se disipó rápidamente cuando Jessie, Taky, James y Charlie empezaron a extender la voz sobre la destreza y habilidad de Lee, de una forma más liberal y pública. La idea de Bruce pronto era conocida por Chinatown y la Universidad de Washington. En un período de más o menos una semana, Bruce estaba realmente ocupado aceptando nuevos estudiantes y enseñándoles los ejercicios y técnicas básicas de las Artes Marciales. Los primeros diez estudiantes le aseguraron un ingreso de $100 mensuales. Aunque esta era la misma cantidad que ganaba en el restaurante, todavía debería permanecer en su trabajo hasta que consiguiera más estudiantes con la dedicación adecuada.

En aquel otoño, y después de graduarse en Edison, Bruce ingresó en la Universidad de Washington en Seattle. Entre sus ocupaciones de ingreso y su trabajo nocturno, Bruce empezó a darle vueltas a la idea de una escuela de Kung Fu. Reunió, de manera informal, a Jessie, Taky, James y Charlie para explicarles sus planes. El grupo estuvo muy ocupado durante las tardes y los fines de semana buscando locales libres en Chinatown. El lugar adquirido era lo suficientemente espacioso como para permitir entrenar a unas 20 personas sin dificultad. Bruce pintó un pequeño cartel en la entrada principal, a nivel de las escaleras de la calle que decía: "JUN FAN GUNG FU CLUB" ("Jun Fan" era el nombre en chino de Bruce y "Gung Fu" era su pronunciación preferida para la palabra Kung Fu).

Bruce enseñó las tres formas de Wing Chun de la misma forma que las había aprendido en Hong Kong bajo la guía de Yip Man. Sus aplicaciones simples y enfocadas a la defensa personal, fueron explicadas e interpretadas por Bruce en un sentido muy práctico. Lo directo de la enseñanza de Bruce, dejaba muy poco a la imaginación. Los estudiantes se dieron cuenta de que estaban aprendiendo una forma de combatir y un medio eficaz de defensa personal.

La valía de Bruce como Instructor crecía día a día, evolucionando de aquellas lecciones un estilo único. Paralelamente al refinamiento de sus técnicas de combate, las explicaciones mostraban una mayor profundidad detrás de las interpretaciones. Los estudiantes estaban muy contentos al ver que existía una razón para cada movimiento que aprendían.

En marzo del año 1961, tan sólo cuatro meses después de la apertura del "Jun Fan Gung Fu Club", el número de estudiantes era tal que no se podía admitir a ninguno más. Bruce y Taky decidieron buscar otro local mayor, tan sólo a unos bloques del antiguo "Kwoon". El primer mes después de cambiar de lugar, 25 personas estaban recibiendo clases de Bruce todas las noches.

El 27 de noviembre de 1961, Bruce celebraba su 21 cumpleaños con un grupo de estudiantes en un restaurante de Chinatown. Estaba contento por el hecho de poder representarse a sí mismo de la manera que en realidad era. Debido a que no tomaba bebidas alcohólicas, la mayoría de edad no le supuso un gran cambio. La bebida más fuerte que solía tomar era un tipo especial de cerveza (root beer), aunque la idea de ser responsable total de sus actos le dio un sentimiento de bienestar jamás experimentado con anterioridad.

Durante las vacaciones de navidad en la Universidad, Bruce otorgó a Taky Kimura el grado de Asistente de Instructor debido a la sinceridad y a la dedicación en el entrenamiento de éste. Con Taky como su asistente, Bruce podía descargar ciertas responsabilidades en la enseñanza, lo que le daría más tiempo para su entrenamiento personal, algo que había dejado un poco de lado debido a los compromisos con el "Kwoon", ya que éstos le tomaban prácticamente todo su tiempo libre.

Mientras que acababa de preparar su curriculum académico para la Universidad , Bruce encontró tiempo para escribir a Yip Man y contarle el  progreso que había hecho en los EE.UU. con vistas a extender el arte del Wing Chun. Igualmente deseaba restablecer sus relaciones con algunos de sus "seniors" en Hong Kong, y obtener un Mok Yang Chong.

Este aparato sería una gran ayuda a los estudiantes y simultáneamente Bruce podría entrenar sus técnicas de bloqueos y contraataques.

Antes de navidad, el muñeco de madera (Mok Joong) que Bruce había pedido a Hong Kong, llegó al restaurante. Inmediatamente lo instaló en el patio trasero debajo de las escaleras de la habitación y comenzó a resarcirse por el largo tiempo que había estado sin él. La manera brutal en la que Bruce golpeaba el muñeco, podría romper los brazos de una persona con relativa facilidad.

En el nuevo año, Bruce se dio cuenta de que tenía que prestar mayor atención a sus estudios, los cuales estaban siendo abandonados de forma progresiva debido a su interés por las Artes Marciales. Sus notas habían bajado sensiblemente y sabía que tendría que hacer un esfuerzo para volver a disfrutar del nivel que tenía el año anterior. Sus esfuerzos dieron fruto y a final de su segundo año, su nota general había subido cerca del nivel denominado "B".

Las vacaciones del verano de 1962 eran muy prometedoras para Bruce por diversos motivos. Las clases en el Club habían aumentado de tal manera que cambiarse de local volvía a ser una obligación. Su idea era un lugar cerca del Campus universitario, así habría una mayor potencial de estudiantes. Su búsqueda volvió a dar sus frutos y en pocas semanas ya había un sitio adecuado para continuar sus clases.

En la misma época, un hombre llamado Allan Joe llevó a su familia de vacaciones. Estas incluían una visita a Seattle. Una vez allí, Alan Joe esperaba una oportunidad para conocer a Bruce, de quien había oído a través de James Yimm Lee. Allan era un amigo íntimo de Joe, con quien había estudiado el arte de "Siu Lum" en Oakland. A petición de James y, debido a que el tiempo y la situación lo permitían, Allan decisión visitar a su amigo que estaba enseñando otro método de Kung Fu. La relación y presentación entre Bruce y James fue insignificante en 1959, pero James siempre deseó mantener contacto con aquellos artistas marciales superiores y dedicados.

Allan llegó a encontrarse con Bruce en le restaurante Chow y se impresionó por la forma de mostrarse este último.

Después de una especie  de discurso social, Allan comentó que era un estudiante de "Siu Lum"  bajo la tutela de James Lee. Bruce invitó a Allan a ver algunas técnicas de Wing Chun, si es que éste lo deseaba así; podría ir al patio trasero del restaurante.

Una vez en el patio, Bruce se colocó delante del Muk Joong y comenzó una serie rápida de bloqueos y ataques, las mismas que forman los 108 movimientos del "Kuen" del muñeco de madera. Los brazos de madera del Mok Joong vibraban incesantemente mientras que bruce realizaba las técnicas.

Después de esta demostración de fuerza y velocidad, Allan se dio cuenta de que Bruce no tan sólo podía explicar convenientemente los aspectos teóricos del arte sino que igualmente podía defenderse adecuadamente. el primer pensamiento de Allan, es que James podría impresionarse con la habilidad de Bruce. Tanto Allan como Bruce decidieron permanecer en contacto.

A mediados de agosto, Bruce pasaba la mayor parte de sus vacaciones de verano entrenando en el kwoon para mejorar sus técnicas, dejando la mayoría de las tardes para sus clases de Wing Chun. Fue durante una de aquellas clases repletas de estudiantes cuando Taky tuvo que tomar las riendas de la instrucción, pues Bruce debía atender una llamada de larga distancia. Bruce se sorprendió de ver que era James Lee volviéndose a presentar. James mencionó el encuentro con Allan Joe en el restaurante, afirmando que éste le había dicho lo impresionado que se quedó al ver la habilidad de Bruce, Bruce se dio cuenta rápidamente que James era un serio practicante de Kung Fu, pues mostró interés en verse y hablar de Artes Marciales.

En una forma especial, James preguntó, "¿Si era posible para Bruce ir a Oakland y enseñarle algo de su Kung Fu?". Bruce se dio cuenta de que era una buena oportunidad para extender sus enseñanzas al tiempo que podría ver a algunos de sus amigos con quienes no había estado desde su marcha a Seattle en 1959.

Bruce aseguró que podría la semana siguiente, y enseñar si veía seriedad allí. A esto James le contestó rápidamente "...yo soy tan serio como el que venga. Mientras estés en Oakland podrás estar en mi casa".

James estaba muy contento por la aceptación de Bruce a su proposición. Poco se figuraba él que una relación muy duradera y fructífera nacería entre los dos.

En la segunda parte, Bruce viaja a la bahía y comienza a entrenar a James, encontrándose con personalidades como Ed Parker y Ralph Castro.

Autor: GREGLON LEE Y SID CAMPBELL

Publicado: SENSEI

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