Karate-Do Shotokai

KARATE-DO SHOTOKAI

UN ESTILO POCO CONOCIDO TÉCNICAMENTE

Introducirnos en el mundo de las Artes Marciales y específicamente en el mundo del karate es bastante complicado, debido a la existencia de una amplia gama de escuelas que practican estilos muy diferentes. Todas ellas difieren en sus técnicas, pero absolutamente todas tienen un mismo fin que es empezando con la práctica del cuerpo y continuando con el entrenamiento del espíritu, hacerle sentir al practicante que cuerpo y mente no son dos cosas separadas, sino una sola. Este fin común debería llevar consigo dos logros fundamentales como son comprensión y consideración, pera estas son palabras que se usan frecuentemente, aunque ponerlas en práctica resulta bastante difícil.

El verdadero secreto de las Artes Marciales, y en este caso el karate es intentar coexistir con tu oponente, que los estilos que ambos practican sean asumidos por los dos aunque difieran entre sí, cuando esto llegue a ocurrir el entendimiento de la esencia humana nos hará cooperar con los demás y alcanzar nuestro propio entendimiento. Hoy este principio de comprensión y consideración se está quedando reducido a una utopía, que hace que se alcancen grandes e importantes individualidades, pero nulas colectividades. Efectivamente no es difícil aceptar otro estilo diferente al que practicamos porque nos han enseñado lo contrario de lo que estamos viendo, pero esto desaparece con absoluta seguridad si miramos más allá de la persona que tenemos enfrente.

Shotokai es una escuela más con un estilo específico que tiene unos principios como las demás escuelas, y unas técnicas peculiares. Intentar explicar puntualizando cada una resultaría largo y pesado para el lector. Voy a intentar explicar los principios fundamentales a través de los cuales dirigimos nuestro entrenamiento tanto en técnicas como en katas y kumite.

TÉCNICAS DIFERENTES

Las técnicas que trabajamos no son diferentes a las que emplean otras escuelas, simplemente difieren en su realización, lo cual no implica que sean ni más ni menos perfectas que en otros estilos, simplemente son diferentes.

Lo más importante en Shotokai es ser natural. Relajarse al realizar las técnicas, no estar rígido y concentrar la fuerza en el punto en el que se bloqueará o se golpeará. Para hacer frente a esta rigidez en el estómago y en las caderas debemos concentrar el peso de nuestro cuerpo sobre ellos, sin que ello implique que se produzca sonido al realizar la técnica, debido a que por regla general el sonido que acompaña al movimiento es porque se ha convertido en energía liberado por el mismo, es decir, supone pérdida de energía. Cuando se produce sonido en la técnica esto implica que el cuerpo está rígido siendo esta tensión muscular absolutamente innecesaria, Es imprescindible la relajación, ya que si contraemos nuestro cuerpo para efectuar la técnica, esta rigidez y tensión muscular impide la libre circulación del ki, diluyéndose esta energía por todo el cuerpo. Si logramos la relajación podremos concentrar todo el ki, y aplicarlo en un solo punto al realizar cualquier técnica sin que se produzcan pérdidas innecesarias, ya que un principio básico de nuestra escuela es que cualquier técnica no acaba cuando lo hace el contacto, sino que precisamente es en ese momento cuando empieza.

Nuestras posiciones son bajas, aunque trabajamos fundamentalmente y de una manera continua el equilibrio de las mismas, ya que si no existe equilibrio difícilmente se podrá liberar nuestro sistema muscular. La pierna atrasada siempre se encuentra ligeramente flexionada para recibir impulso al realizar cualquier movimiento de desplazamientos, y adquirir mayor velocidad.

En nuestros golpes intentamos que la fuerza parta de nuestro cuerpo, se concentre en un punto, lo abandone y llegue al oponente, no que nuestro cuerpo la robe para sí. La sensación al realizar esta técnica es de vacío y ligereza, al contrario ocurre cuando el cuerpo absorbe la fuerza, ya que nos encontraremos contraídos y lo que conseguiremos con esto es, por una parte un autoconvencimiento psicológico de fuerza, y frente al exterior y debido a la contracción una sensación de fuerza que no es que no exista, sino que podría haberse aumentado. En todo los golpes de puño adoptamos NAKADAKA-IPPON-KEN con objeto de reducir la superficie de impacto del puño a la falange de un dedo en cuyo punto se puede concentrar y descargar mejor la energía.

Trabajamos sobre distancias largas, debido a que uno de nuestros principios básicos es la introducción total de la cadera, proyectando todo el peso del cuerpo hacia adelante y situándolo en un punto. Este trabajo a su vez conlleva un trabajo constante de elasticidad para poder llegar a coordinar estos movimientos largos y transformándolos en elongados y fluidos.

KATAS: VITALIDAD Y FUERZA

Al igual que otras escuelas, la nuestra tiene unas katas básicas y otras superiores. Lo importante aquí es explicarles los principios básicos que tenemos en cuenta en nuestro trabajo de katas.

Intentamos que nuestros movimientos sean elásticos y continuos, su realización rítmica y el que realiza la kata debe irradiar vitalidad y fuerza. Cuerpo y espíritu debe ser una entidad y la fuerza debe estar concentrada. La respiración debe ser continua, sin retenciones, lo cual hará que los movimientos sean fluidos y flexibles.

El realizar un kata manteniendo estos principios puede decepcionar al espectador, pero aunque los movimientos parezcan débiles, de hecho no lo son. Al contrario ocurre cuando los movimientos son rígidos, el espectador percibe fuerza pero es esa fuerza que se está escapando del ejecutor, y no por ello sus golpes son más efectivos.

Mientras que los movimientos ejecutados en nuestros katas son continuos y rítmicos, a veces se realizan despacio y otras veces rápidamente. Este es uno de los puntos esenciales de nuestro estilo: a) aplicación de la fuerza suave pero enérgica; b) expansión y mínima contracción del cuerpo; c) movimiento rápido o suave según las técnicas.

En nuestro entrenamiento la kata es básica ya que a través de ella buscamos la fluidez y sobre todo la no resistencia al movimiento, por lo que repetimos una misma kata muchas veces para lograr desembarazarnos de toda tensión muscular, y que la energía pueda fluir libremente. En este momento la mente queda inútil debido a la falta de apoyo de la fuerza física, lo que hace que el cuerpo reaccione con los movimientos suaves y naturales.

Estos movimientos del cuerpo y la fluidez de la sensibilidad serán al principio algo confusos, luego se aplacan y finalmente se entra en un estado de tranquilidad y concentración, y la respiración será regular a pesar del gran esfuerzo de los movimientos.

KUMITE NO COMPETITIVO

Shotokai practica kumite como cualquier otra escuela de karate, la diferencia se encuentra en que no existe un enfoque hacia la competición, además de que la forma de entrenarlo y su concepción es algo diferente a las demás.

Es imprescindible en el kumite ser uno mismo con la persona que tienes enfrente, lo que hará que cuando el oponente ejecute una técnica, tendremos que estar ya en movimiento. Después de iniciada la acción ya es demasiado tarde y un falso movimiento por mi parte ya está fuera de lugar. Es imprescindible moverse simultáneamente con el golpe, hay que sentir la intención del oponente. Pero no es cuestión de usar la mente, sino que hay que moverse naturalmente, sin pensar en concentrar el corazón y el alma en la técnica. Llegará un día en que conseguiremos concentrarnos naturalmente sin pensarlo. Cuando alcancemos este estado lograremos movernos simultáneamente con la orden.

En el kumite no podemos esperar mucha progresión si se piensa en ganar. Con la victoria vendrá un exceso de confianza y con la derrota otra serie de sentimientos negativos como la tendencia a actuar de una manera temeraria. No debemos pensar en ganar o perder, de tal forma que si nuestro oponente logra golpearnos, lo que deberemos hacer es estudiar la razón por la cual lo consiguió y el por qué su golpe fue efectivo.

Si nosotros pensamos demasiado sobre el comienzo del golpe del oponente, no nos daremos cuenta de sus movimientos. Sólo cuando nuestra mente esté limpia de toda sensación podré darme cuenta de sus movimientos y llegaré a sentir su respiración, así como sus cambios de sentimientos. Esto es el principio del dominio del combate.

Sobre estos principios nosotros dirigimos nuestro entrenamiento de kumite, trabajando preferentemente desde distancias largas cosa a primera vista contradictoria, pero imprescindible para poder adquirir velocidad y penetración del que golpea en sentido de la anticipación del que contraataca. En una segunda fase entrenamos kumite sobre distancias cortas moviéndonos en todos los sentidos intentando buscar el hueco del adversario, realizándose todo ello a través de un trabajo suave y coordinado y con la sola finalidad de adquirir coordinación, fondo y cambios de ritmo.

Espero con este artículo haber abierto de alguna manera las puertas hacia la comprensión de un estilo poco conocido técnicamente pero que tiene como fin el mismo que todas las Artes Marciales: conseguir por medio de la práctica el respeto hacia los demás, siendo con ellos una misma persona.

 

Autor: ANTONIO GARCÍA MARTÍNEZ

Publicado: KARATEKA

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