Sui Ô ryu Taikai, crónica de un sueño hecho realidad (2ª parte)

Sui Ô ryu Taikai, crónica de un sueño hecho realidad (2ª parte)

De hecho, las sesiones no eran de una gran dureza física, puesto que el Dojo no permitía el trabajar todos a la vez y teníamos que turnarnos en la ejecución de los Kata, pero la intensidad que nos exigía el Maestro y la tensión de hacerlo mejor cada vez, corregir los detalles e intentar emular a los alumnos del Honbu Dojo hacia que termináramos agotados en cada clase. Más de uno término bajando kilos, amén de la dieta a base de arroz y pescado, las sesiones y las caminatas en las visitas programadas que ayudaron lo suyo.

Katsuse Sensei demostró ser un fino pedagogo, dando a cada uno de los presentes indicaciones precisas sobre los puntos débiles y defectos a corregir. Al acabar la última sesión, y con la taza de te delante, nos dio sus impresiones personales, a modo de tarea para el futuro. En lo que al autor se refiere, indico que tenia la técnica asumida y que el trabajo que tenia que hacer en mi país no era tanto transmitir los detalles de los Waza, sino el espíritu de la escuela, Y lo resumió en dos palabras en ingles “Cut” “Attack”; “Corta” “Ataca”, tal es la idea de combate que prima en el Ryu. Su sentido de la eficacia ante el adversario y su idea de adaptarse al desplazamiento de éste. En una de las demostraciones que, el Maestro Katsuse, nos hizo de un Kata se desvió adrede del eje normal de ejecución y, al acabarlo, nos pidió si era correcto hacerlo de esta manera. Se nos planteo la duda, pero respondimos que el Kata estaba mal. El Maestro se rió y nos dijo que si el adversario se hubiera movido, tendríamos que haber modificado la dirección del Kata, si no estaríamos muertos. Repetir los Kata o Waza es necesario, pero sin perder de vista que solo son formas; el combate real nos exige saber leer al adversario y amoldarse a su gesto, a su movimiento de forma rápida y eficiente. Nos va la vida en ello.

Con este último té en el Honbu Dojo nos dio cita para la mañana siguiente, que nos desplazaríamos al Pabellón Municipal para participar en el 29º Tai Kai de la Sui Ô Ryu. Pero esta es otra historia...

Kobudo Enbu

Tal como se habia acordado con el Maestro, un nutrido grupo de practicantes del Honbu Dojo se reunió de buena mañana, para trasladarnos a una vecina localidad, a fin de realizar el 29º Sui Ô Tai-Kai, coincidiendo con la fiesta nacional nipona del Dia del Deporte. Acomodados en los coches de los alumnos recorrimos los escasos 15 Km. que nos separaban de Shimizu al Pabellón Deportivo del municipio de Fujieda. Una magnifica instalación, con el suelo del pabellón central de madera, idónea para la práctica del Budo. Al lado mismo, y aprovechando la festividad, se celebraba un encuentro de tiro con arcabuz japonés, los Teppo. Así, durante el Tai-Kai y, a intervalos regulares, escuchábamos las descargas de los arcabuceros.

Allí nos encontramos a un buen numero de miembros de los diferentes Dojo japoneses de la escuela que estaban preparando toda la infraestructura del evento (mesas, sillas, etc...) y al Maestro Katsuse recibiendo a los Sensei y alumnos de los diferentes Dojo que participaban en el Kobudo Enbu (Demostración de Artes Marciales Tradicionales) y en la posterior competición. En pocos minutos se tuvo todo listo (un prodigio de organización, teniendo en cuenta que participaron unas 90 personas en la demostración y un centenar y medio en la competición). Se pidió a todos los participantes que se dirigieran frente a la mesa de los Sensei y autoridades. Formados en filas representando los diferentes Dojo, escuchamos a diferentes personalidades políticas y del Budo que nos dieron la bienvenida al evento y nos animaron a realizar una provechosa participación. A las 9:45 horas, el Maestro Katsuse, abría el Tai Kai, con una ceremonia Shinto (con la ejecución de diversos Kata de Iai y la recitación de una plegaria, similar a la que hizo el año 2000 en su visita a Vilafranca del Penedès) para desear un buen desarrollo del evento y echar “los malos espíritus” del recinto. Fue un momento especial, donde uno se da cuenta de la diferencia del espíritu de grupo que se tiene entre la mayoría de practicantes occidentales y los Ryuha. En el momento que se presento por los altavoces al Maestro y la ceremonia que iba a realizar, un centenar largo de miembros de la escuela (entre ellos el grupo europeo) bajaron de las gradas y se colocaron en seiza a un lado de la sala para acompañar al Soke. Simplemente impresionante, el respeto hacia al Katsuse Sensei mostrado por todo el mundo, miembros o no de la escuela, dado que, durante esos instantes, pareció que nadie se movía, ni los vecinos arcabuceros…

Acto seguido, el primer grupo a participar en el Kobudo Enbu fuimos los alumnos europeos y los del Maestro Tajima, Menkyo Kaiden de la Sui Ô Ryu y director del Dojo del Instituto Internacional de Shimizu. Se realizaron las series Goyo y Goin (las más básicas en Seiza), que arrancaron un buen aplauso del indulgente público… Para nosotros, pobres “gaijin”, fue todo un honor poder participar en el evento y para algunos de los presentes, una constatación de que algunos occidentales intentan seguir el camino del Budo dignamente.

Seguidamente, diez Menkyo y Mokuroku de la escuela realizaron una demostración de Sui Ô Ryu Kogusoku, Wakizashi, Kumi Iai, Iai Jo y Naginata. A destacar el trabajo de Kumi Iai con Shinken realizado por el futuro Soke: Fumitaka Katsuse Sensei y su asistente Aoki Sensei. La velocidad de los cortes, los blocajes, las contras y el control al milímetro: simplemente extraordinario.

A continuación, turno para la escuela Ishin Ryu Gama Jutsu, Masaki Ryu Kusarigama-Jutsu, protagonizada por el Maestro Fumitaka Katsuse, Tenshin Shoden Katori Shinto Ryu Naginata-Jutsu y el Jodo de la Zen Nihon Kendo Renmei. Como colofón de esta parte, el Maestro Katsuse realizó una demostración de varias Kata de Sui Ô Ryu Joho y el Maestro Matsumura un grupo de Kata de Shindo Muso Ryu Jo-Jutsu.

La siguiente escuela representada, fue la Sen Yama Ichiden Ryu, una sorprendente escuela que utiliza una hoz de respetables dimensiones (Ho Kama), con un sistema de defensas simples y rápidas contra ataques de sable.

Como último bloque de la manifestación, se realizaron varias demostraciones de Iai por parte de diferentes Ryu Ha. Una primera parte con 12 representantes de Shinkage Ryu, Hoki Ryu, Sui Ô Ryu, Tamiya Ryu y Tenshin Shoden Katori Shinto Ryu. Una segunda parte con 14 representantes de diferentes Dojo de Muso Jikiden Eishin Ryu. El tercer bloque con 8 representantes de Muso Shinden Ryu. Una cuarta parte con 4 sensei Kyoshi 8º Dan: los Maestros Kuno y Kanesashi representando la Muso Jikiden Eishin Ryu y los Maestros Kusama e Ishido, a la Muso Shinden Ryu.

Y como guindilla final, dos demostraciones estelares, Mori Juro Sensei, Kyoshi 8ª Dan representando a la espectacular Jiki Shinkage Ryu y Yamasaki Masahiro Sensei, Hanshi 8º Dan, representando a la Muso Jikiden Eishin Ryu. Una autentica gozada para todos los sentidos!!!

Acabadas las demostraciones, en un abrir y cerrar de ojos (10 minutos escasos) una multitud de miembros de la escuela, preparaban los seis Shiai-jo para la competición de Iaido que se iba a desarrollar en breves momentos…

La competición del Tai kai y fin de viaje

Una vez acabada la demostración de las diferentes koryu, y con un breve intervalo de diez minutos para montar las seis áreas de competición, debutaron las categorías júnior y Shodan.

En este punto hay que aclarar que las categorías, a pesar de estar divididas por niveles dan, agrupaban a practicantes graduados por la znkr y similares, en tiempo de práctica, de los koryu.

El sistema de competición se baso en la realización de 5 Kata (znkr o koryu), El saludo inicial se ejecutaba en el exterior del Shiai-jo frente el compañero y ,el saludo final, frente al joseki. Al acabar la ejecución de los Kata y rei-shiki, el tribunal (compuesto por 3 jueces) daba su veredicto levantando el banderín blanco o rojo, según considerara.

Terminadas las categorías júnior, Shodan y Nidan (las más numerosas) se realizo un intermedio para el almuerzo, consistente en un bento, bastante copioso, suministrado por la organización. Aquí también resaltar la impecable organización y ahorro de tiempo. En unos 45 minutos se habían suministrado unos 300 bento, se habia comido en las gradas del pabellón y se empezaba de nuevo la competición.

Ahora era el turno para la categoría Sandan, o sea la mía. De hecho, fue una participación muy corta. A la primera fuera. Mi adversario era el uchidachi de Katsuse Fumitaka sensei, que encima quedaría en 2º puesto de nuestra categoría. De todas formas contento de haber ganado un voto a favor, puesto que perdí 2 a 1. Esta fue la tónica general para los camaradas de expedición, como máximo 2 rondas y eliminados.

Las categorías yondan, godan y rokudan fueron, evidentemente las más disputadas. Allí el nivel demostrado era muy elevado y el trabajo de los jueces duro y difícil.

La sorpresa salto en la categoría rokudan, donde el único extranjero participante, nuestro profesor Rodríguez sensei, pasaba todas las rondas, para plantarse en la final, contra un recién 7o. dan znkr, donde sucumbía por 2 a 1. Buena prueba de su nivel.

Una vez se hubieron acabado todas las eliminatorias, se procedió a formar los diferentes equipos participantes y se procedió a la entrega de trofeos. El propio Maestro Katsuse se encargó de la entrega de los mismos. Con el buen humor que le caracteriza, tuvo unas palabras de elogio para cada uno de los premiados. Como colofón del acto se hizo entrega de los premios a las personas que, a juicio del conjunto de jueces, habían demostrado un mejor espíritu combativo a lo largo del Tai-Kai. Entre ellos, a nuestro compañero Alain Boulant, senpai del maestro Rodríguez.

Terminada la actividad, a las 16:30 horas, volvíamos a nuestro ryokan, para preparar una cena para festejar a los premiados. Un buen plato de sushi, sashimi ,soba o arroz, regado con cerveza del país sirvió para aliviar unas horas de tensión y concentración al máximo. Mas relajados, comentamos las incidencias y anécdotas de la jornada; la técnica y espíritu de los maestros, los agradables encuentros con sensei conocidos, como Kusama Sensei, etc., el detalle del ganador de la categoría rokudan que presento a Rodríguez sensei su maestro, quien se disculpo porque su alumno habia ganado el encuentro, la corrección y trato de los sensei hacia nosotros, etc. En fin que nos fuimos a dormir tarde…

A la mañana siguiente, última visita al Honbu Dojo, para despedirnos del maestro Katsuse y su esposa, Momento emocionante para todos, cuando nos obsequio una caligrafía para cada uno de nosotros con el nombre de un Kata de la escuela Sui Ô Ryu.

Desde Shimizu tomamos un tren con destino a Kyoto. Durante el trayecto pudimos contemplar un paisaje de montes. valles, arrozales y campos de te, bajo una leve y persistente lluvia . A la llegada a Kyoto, directos al ryokan y primer paseo por el centro comercial, con un enorme bullicio y una mayor presencia de occidentales que en las otras ciudades que habíamos visitado. Parada para cenar en el típico sushi-bar, con la clásica cinta con las diferentes especialidades.

Durantes los siguientes días pudimos visitar famosos puntos de interés de Kyoto:

Al Sanjusangendo, famoso por los 1001 Buda dorados y la competición de Kyudo que se celebra en sus jardines desde hace siglos. Visita al castillo de Nijo, la antigua sede del shogunado, después al templo de Kyomizudera, al reputado Kinkakuji (el pabellón de oro), al templo Ryon-ji, su jardín piedra y sus jardines (Una magnifica combinación de árboles, setos, musgo y agua), Nara: su gran Buda y los jardines de lámparas con los gamos en libertad, un ejemplo de respeto entre la fauna y los humanos.

Asimismo, visitamos la Butokuden, sede de la Butokukai (Asociación de las virtudes marciales), donde pudimos ver algunos de los cursos allí impartidos.

Finalmente, cogiamos el tren que nos dejaba en aeropuerto internacional de Osaka-Kansai y, tras doce horas de vuelo nos dejaba en Paris. Desde a allí otro avión hasta Toulouse y vuelta a casa.

A modo de reflexión final, añadir la satisfacción personal de ver cumplido un sueño y por otra parte la responsabilidad adquirida frente a mis maestros y la escuela para el estudio del Ryu, Espero que no sea el ultimo viaje, puesto que la progresión en el conocimiento de un Ryu o del Budo en general, pasa por la vivencia personal con los mejores, y que mejor que en su propia casa, rodeado con los mayores expertos.

 

Autor: Pere Calpe, 6º Dan de Nihon Taijitsu/Jujutsu, Experto; 3º Dan Iai-Do.

Imparte sus enseñanzas en el Dojo Budokan situado en la calle Sant Julià. 24 (08720) Vilafranca del Penedés -Barcelona-.

Telf. 938974407, móvil: 686 128 518. E-mail.

Publicado: El Budoka, Marzo 2004                                                1ª Parte

 

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