Taisabaki

Taisabaki

El Taisabaki es un elemento importante en las artes marciales. Es un método bastante primordial en la estrategia de defensa aunque no se ha de olvidar que también se usa en los ataques, por ejemplo en las proyecciones del grupo Koshiwaza. Salir de la trayectoria del ataque del adversario es un esfuerzo mínimo para conseguir la ineficacia de este ataque, y paralelamente también se consigue provocar el desequilibrio del oponente. Igualmente se rompe la iniciativa del antagonista y se consigue que pierda el poder de reacción de forma momentánea, obteniendo que su idea preconcebida para el ataque se haya de reformar, cosa que necesitará un período de tiempo, que aunque sea mínimo, será favorable a nuestros intereses. Este espacio de tiempo posibilitará que gracias al Taisabaki se pueda dominar la situación momentáneamente, y en el caso que se pueda tomar la iniciativa correcta, conseguir el éxito en la acción.

Cuando el Taisabaki se convierte en una esquiva no lo hace bajo el concepto de huida, sino que es una acción que se realiza con el objetivo de encadenar otra acción seguidamente. Si el Taisabaki es una acción aislada puede provocar que el adversario vuelva a tomar la iniciativa y sea una serie de contestar con un Taisabaki a un ataque, de forma continuada, hasta que se cometa un error. Si el error es del atacante no es preocupante, si el error es del que realiza el Taisabaki, el ataque llegará a su objetivo. El Taisabaki tiene el objetivo de usurpar la iniciativa al adversario para que pueda contraatacarse de una forma correcta y efectiva.

El Taisabaki provoca en el oponente la pérdida de la eficacia del ataque, tras este movimiento con nuestro cuerpo se encontrará -el

adversario- en una posición momentánea de desequilibrio y de gran debilidad, sobretodo si el Taisabaki se consigue realizar de tal forma que logre alcanzarse la posición ubicada en el ángulo muerto (shikaku) del adversario. Esta acción afecta al oponente en el ámbito físico, pero también le provocará una reacción mental negativa para sus intereses, ya que se verá sorprendido por una maniobra que no esperaba. Es necesario reaccionar, tras el Taisabaki, de una forma explosiva, con el fin de aprovechar la interrupción de la acción del adversario antes que pueda modificar algún elemento de su acción o postura; en dicho momento el oponente está bajo una flojedad mental, un kamae precario o inexistente y con un desequilibrio tangible.

Para practicar con eficacia el Taisabaki es necesario coraje, una rapidez de ejecución y la confianza ciega en la aplicación ciega en la aplicación correcta del movimiento; es necesario no pensar nunca en un posible fracaso. Tan solo así podrá realizarse de una forma correcta el Taisabaki, ya que será imprevisible para el oponente y totalmente eficaz. Es necesaria una práctica constante, bajo la supervisión de un experto en esta técnica, para realizar Taisabaki rápidos e imprevisibles.

En el Taisabaki es preciso poseer un espíritu Zanshin (un espíritu en alerta), sin él el Taisabaki se convierte en un reflejo del miedo y se pierde la eficacia. El Taisabaki está relacionado con la distancia (maai), ya que tan solo con una distancia correcta puede realizarse un Taisabaki efectivo.

 

En el Jujutsu tradicional, en el Judô y el Aikidô, en particular, y en la mayoría de las artes marciales japonesas, tradicionales o no, es imposible progresar sin interesarse en el Taisabaki.

Según el maestro Honda, 9º dan de Judô, que fue uno de los primeros alumnos del maestro Kano Jigoro, dejó escrito: "La práctica del Taisabaki es muy importante en el ejercicio del randori". Y el maestro Mifune Kyuzo, 10º dan de Judô, también aportó una frase refiriéndose al movimiento del cuerpo :" El Taisabaki es la primera y última etapa en la práctica del Judô".

Aunque prefiero acabar este texto con un concepto estratégico del Jujutsu tradicional: "Siempre el guerrero tiene que oponerse a su adversario, pero nunca ha de encararse a su ataque".

Autor: Pau-Ramón Planellas, delegado Nippon Budo In Seibukan. Representante del maestro Kai Kuniyuki. Imparte sus enseñanzas en el Dojo Shintaikan situado en la calle Abat Odón, 71 (08030) Barcelona, Telf. 933 454 994, móvil: 696 085 959. E-mail.

Publicado: El Budoka, Julio-Agosto 2005

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