Bunbu

BUNBU

Quiero continuar este mes mis reflexiones sobre la parte cultural de las Artes Marciales hablando esta vez del Bunbu. Con esta expresión se designa en japonés el justo equilibrio entre la obligación de cultivar la propia sensibilidad espiritual y el conocimiento (bun), con la práctica del arte de combate guerrero (bu). Se puede decir que Bun es el elemento que equilibra al aspecto Bu y ambos conceptos forman las dos caras complementarias del alma japonesa el In (positivo) y el Yo (negativo) del carácter del samurai. El Bunbu por supuesto que se mueve bajo la influencia del Zen, a partir de la relación que esta filosofía tuvo con el Bushidô, el código con el cual los guerreros japoneses regían su comportamiento y sus acciones. Bunbu representa la pluma y la espada, el alma de la sabiduría y la del guerrero, la sabiduría y la acción, la formación de una sensibilidad artística e intelectual, y el valor en el campo de las armas; el estudio de los clásicos y el entreno marcial. El Bunbu es una sola unidad, practicar tan sólo el Bu nos aleja de la vía tradicional.

Un proverbio japonés dice: "En tiempos de paz las letras se colocan a la derecha y las armas a la izquierda. Y en tiempos de guerra las armas a la derecha y las letras a la izquierda". Pero no hay duda que las letras y las armas están unidas en el Japón, y en todo tiempo están juntas, ayudándose, sustituyéndose e inspirándose. Las letras (o la sensibilidad artística y el cultivo del intelecto en general) y las armas (las artes marciales) son dos caras de la misma moneda para los samurai.

En la época de los antiguos samurai, la educación tenía una gran importancia. Tras los Minamoto, el ideal de los samurai se elevó creyendo que el perfecto samurai necesitaba, como complemento una educación refinada, tanto en el aspecto intelectual como en el artístico.

Diferentes escuelas tradicionales y modernas han reforzado este concepto filosófico entre sus adeptos. Mugai ryû, fundada por Tsuji Gettan Sakemochi (1650-1729), de la cual el maestro Kai Kuniyuki es el actual soke, preconiza el concepto Bunbu Ryodô, la doble vía de las artes marciales y el combate. Esta vía armoniza, une y reconcilia la literatura en particular y las artes creativas en general con las artes marciales; Bu, la vía del combate, y Bun, la vía de las artes civiles, han de ser una sola e igual en la unidad. Sobre esta sentencia, Miyamoto Musashi comentó en su obra literaria: "En todo caso la regla para los Bushi es avanzar al mismo tiempo en la vía de las artes marciales y en la vía de la literatura". En la escuela de Kendô Senmon Gakko, fundada en el año 1895, dedicada especialmente al Kendô, se refirió al Bunbu Fuku, que se puede traducir como: "La pluma y el sable son inseparables", máxima de la tradición cultural y filosófica japonesa en la cual también insistió la escuela Judô Kodokan, fundada por el maestro Kano Jigoro. En la época Meiji se preconizó el Bunbu Fugi, que se puede traducir como:"La literatura y las artes marciales no son incompatibles". Eslogan que se utilizó para promover el interés en las tradiciones japonesas. Otra forma de referirse a este concepto es Bunbu Nidô, que relaciona la unión de los dos caminos el civil/cultural y el militar.

Numerosos ejemplos se pueden encontrar de la producción literaria de los antiguos guerreros y maestros de las artes marciales, basta buscar entre los archivos de la literatura marcial. El más famoso por la divulgación contemporánea de su obra literaria es Miyamoto Musashi, del cual se le conoce: "Hyôdôkyô" (El espejo de la vía de la estrategia, 1605), "Hyôhô sanjûgo kajô" (Treinta y cinco artículos sobre la estrategia, 1641), "Gorin no sho" (Escritos sobre las cinco ruedas, 1643) y "Dokkôdô" (La vía que realiza uno solo, 1645). Pero se puede citar otros ejemplos: "Veinte y un preceptos" de Hojo Nagauji (siglo XV), "Budô Shoshinshu" (Lecturas elementales del camino de la guerra) de Daidoji Yuzan (siglo XVII), "Tengu geijutsu ron" (Cuestiones a un Tengu sobre las artes marciales) de Chozan Shissai (1729), "Hagakure" (Oculto bajo las hojas) de Yamamoto Tsunetomo (siglo XVIII), "Heihô Kanden sho" (Transmisiones familiares del arte de la guerra) de Yagyu Munemori (siglo XII) y un largo etcétera.

Ante una hoja en blanco se encuentra un reto, es un combate contra un oponente invisible, la dificultad de llenarlo con palabras coherentes y que después sea leído por otras personas con interés, es como un combate de artes marciales, un combate contra uno mismo, una acción de autosuperación, un combate que no es cruento ni produce víctimas, en resumen un ejercicio de auténtico budô.

Autor: Pau-Ramón Planellas, delegado Nippon Budo In Seibukan, imparte sus enseñanzas en el Dojo Shintaikan situado en la calle Abat Odón, 71 (08030) Barcelona, Telf. 933 454 994, móvil: 696 085 959. E-mail.

Publicado: El Budoka, Febrero 2005

Volver