Sui Ô ryu Taikai, crónica de un sueño hecho realidad (1ª parte)

Sui Ô ryu Taikai, crónica de un sueño hecho realidad (1ª parte)

En la vida de cualquier practicante de artes marciales, hay momentos clave que marcan para siempre el progreso del budoka. Al debutar, la ilusión de algo nuevo. Al avanzar, ver la progresión de profundizar, no sólo en la técnica, sino también en la filosofía, historia y metodología del Budo que se practica para un día poder estudiar con los mejores de la propia escuela. Es un sueño de debutante, que para algunos puede ser una meta esquiva, difícil, pero que si se persevera, llega a ser una realidad.

Así ha sido en mi caso. Desde que empecé en el Budo con la practica del Judo/Jiu-jitsu, hace poco más de 30 años, soñé, con la posibilidad de viajar a Japón para estudiar con los maestros de una escuela tradicional, tal como nos sugerían los profesores de mis inicios. Desde esos inicios he tenido la posibilidad de estudiar bajo las órdenes de expertos orientales asentados o de viaje por Europa. Y de todos ellos, el que me dejó un recuerdo más profundo fue el maestro Katsuse. La primera vez que pudimos verlo en acción fue en Toulouse (Francia), en abril de 1998, en el transcurso del Curso Nacional de Iaido organizado por el Comité Nacional de Kendo francés. La delegación enviada por la Zen Nihon Kendo Renmei (Fed. Japonesa de Kendo) estaba compuesta por los Maestros: Konaka Sensei, Hanshi 8º Dan de Ia Hoki ryu; Fujita Sensei, Hanshi 8º Dan de la Muso Shinden ryu y Katsuse Sensei, Kyoshi 7º Dan de la Sui Ô ryu.

Aún recuerdo la magnifica demostración de los diferentes Koryu efectuada por los Maestros y el desconcierto entre la mayoría de cursillistas por uno de los Kata de Sui Ô ryu que se ejecuta desenvainando con la mano izquierda. Algunos nos dijimos que esa forma de trabajar rompía algunos esquemas del Iaido. Así se los comentamos al Maestro Katsuse. Su respuesta fue simple y directa (como la escuela): "Yo tengo dos manos. En combate utilizaré todos los medios a mi disposición para conservar mi vida". Desde eses día, el maestro Rodríguez habló con el Maestro Katsuse para intentar estudiar su Koryu. Finalmente, el Maestro Katsuse accedió aceptar al maestro Rodríguez y desde entonces han sido 10 cursos los que ha realizado Robert Rodríguez con Katsuse Sensei, 3 en Francia, 1 en Catalunya (concretamente en julio de 2000, en Vilafranca del Penedés) y 6 en el Honbu Dojo, en Shimizu, Japón. Cada vez que volvía de una de las sesiones de estudio, el Maestro Rodríguez nos mostraba un trabajo del Koryu Bujutsu diferente: nuevas técnicas, nuevas armas, nuevas Kata o Waza, nuevos conceptos, cada vez más enfocado a la realidad del combate. Asimismo, en el curso que realizó en Vilafranca del Penedés, el Maestro Katsuse profundizó en esos conceptos de la eficacia en el combate y la adaptación al trabajo del enemigo. Un curso que avivó aún más mi necesidad de estudiar esa escuela, también por el hecho de convivir de cerca con el Soke y descubrir una persona sencilla, a mable y a la vez estricta y exigente en el estudio de su Koryu, Así pues, el año pasado el maestro Katsuse invitó a participar al Maestro Rodríguez al Taikai de la escuela y al finalizar, el Soke sugirió traer una delegación europea al Taikai del año siguiente. A partir de ese momento se transmitió a todos los practicantes europeos la propuesta y se organizó la visita de una delegación del Dojo europeo de la Sui Ô ryu a Shimizu, para principios de octubre de 2003.

Después de un año de preparativos y de una visita del Maestro Rodríguez a Japón en mayo para la reserva de alojamiento y transporte, nos encontramos una docena de personas en el aeropuerto Charles de Gaulle de París para, tras 12 horas de viaje, aterrizar en Narita. De ahí a Tokyo, primer paso de nuestro periplo en tierra japonesa. A la mañana siguiente, visita obligada al templo de Sengakuji, donde se honra la memoria de los leales 47 ronin, para después continuar con una corta visita a los monumentos más significativos de la capital.

A la mañana siguiente partimos en tren hacia Shimizu (a unos 180 km. al sur de Tokyo), una pequeña ciudad de unos 300.000 habitantes, dotada de un importante puerto abierto al Pacífico. Allí, después de alojarnos en un ryokan, nos pasó a saludar el matrimonio Katsuse y se estableció el programa de estudio para la semana. Esa misma noche empezábamos los entrenamientos en el Dojo HEKIUNKAN, el Honbu Dojo de la escuela, que se repitieron mañana y noche durante toda la semana, excepto el jueves tarde, que se aprovechó para visitar, en la vecina localidad de Shizuoka, el Nippon Daira, donde se encuentra enterrado Tokugawa Ieyasu, fundador de la dinastía de shogun del clan Tokigawa. Aparte de este intermedio, las clases bajo la dirección del Maestro Katsuse se desarrollaron en un ambiente cordial y estricto. De hecho, parecía que hubiéramos estado en el Dojo desde siempre, y que volviéramos de un descanso, tal fue el grado de aceptación por parte de los alumnos, asistentes y del Maestro.

En la primera clase, como pide la tradición, se le hizo entrega al Maestro de unos pequeños obsequios por parte de la delegación, al tiempo que nos ofrecía un té de bienvenida, una costumbre muy interesante, puesto que se aprovecha ese momento del té para dialogar relajadamente con el Maestro u oír sus recomendaciones, detalles, anécdotas, exponer las dudas que se tengan, etc.

La dinámica de las clases es muy diferente a lo que se acostumbra en Occidente, donde tenemos unos horarios limitados. En el Hombu Dojo, el Maestro (que vive en el mismo inmueble) está disponible la mayor parte del día, por lo que los alumnos pueden acceder un mayor tiempo a sus enseñanzas. El sistema usado para la enseñanza es la ejecución del Kata por el Maestro o sus asistentes, y la repetición por parte del alumno a fin de pulir constantemente el Waza en cuestión. El Maestro nos indica los puntos a corregir y vuelta a repetir el Kata o, si no hay corrección, se pasa a otro Waza. El Maestro pidió que le tradujéramos pequeñas frases del francés, para facilitar la comunicación y corregirnos los defectos más comunes. Clase a clase, se fueron revisando toda la parte del programa estudiado en Europa, centrándonos especialmente en las series Goyo, Goin, Tachi Iai y Kuyoo. Durante las clases, algunos de los asistentes más avanzados, como los Menkyo Kaiden Saito Sensei y Tajima Sensei trabajaron algunos Kata de otras Waza o armas como Naginata, Kogusoku, Jo-Jutsu. Asimismo, vimos al hijo del Maestro: el nuevo Soke Fumikata Katsuse con su asistente, en la ejecución de varios Kata de Kusarigama.

 

 

Autor: Pere Calpe, 6º Dan de Nihon Taijitsu/Jujutsu, Experto; 3º Dan Iai-Do.

Imparte sus enseñanzas en el Dojo Budokan situado en la calle Sant Julià. 24 (08720) Vilafranca del Penedés -Barcelona-.

Telf. 938974407, móvil: 686 128 518. E-mail.

Publicado: El Budoka, Febrero 2004                                                2ª Parte

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