Significado del Cinturón Negro

LOS GRADOS Y DIPLOMAS por Tomás Sánchez Díaz

Los grados y diplomas han existido en todas las épocas, de una u otra forma, sirven para que el practicante pueda saber en que punto del camino se encuentra, ya sea en Aikido o en cualquier otra disciplina. Son pues una ayuda pedagógica para el profesor y el propio alumno.

Los grados nacen como una necesidad de orden y de calificación.

En lo referente al orden -no debemos tomarlo en sentido jerárquico pues en cierto modo no son más que signos externos sin mayor trascendencia-, en cuanto a la calificación será una estimación propia de los grandes maestros que ya han recorrido el camino.

La buena o mala utilización de los grados y su repercusión.

Vemos la utilización de los grados como señal de un progreso que viene de antiguo. Son patrones creados hace tiempo para efectuar comparaciones, sobresaliendo el que estos patrones queden anticuados y en realidad al tratar de ajustarse a ellos se cree un cierto tipo de fustración, e incluso un alejamiento del camino que en un principio se pretendía recorrer.

Conozco a practicantes de diferentes Artes Marciales que viven cierto disgusto por no haber conseguido, su grado DAN, algo que con tanta ilusión emprendieron.

A veces esto ocurre porque el aspirante se rinde ante las dificultades -trampas-, que se crean en ese espacio de tiempo de práctica y que no son debidas a las inherentes al arte que se practica, sino a la pereza, el tedio y la falta de autodisciplina.

Excusas para un día no asistir a clase hay muchas y de las más diversas, una lesión, una pequeña enfermedad, problemas laborales, económicos, falta de profesor, etc..., estos pequeños contratiempos no superados a tiempo actúan como algo negativo ante otros hechos más importantes y nos predispone al fracaso. Pero por el contrario si estas trampas o escollos naturales con los que hay que contar y que son inherentes a la vida misma son superados adaptándonos a ellos, tras un tiempo, semanas o años -depende del individuo- proporcionan SEGURIDAD, FORTALEZA y un bien entendido ORGULLO.

Otra cuestión son las injusticias que propicia la mala interpretación de las normativas federativas e instituciones similares, es responsabilidad de estos organismos el dictar normas o patrones que sean coherentes con el sentido del arte que se está practicando, pero como en general estas instituciones están excesivamente jerarquizadas y burocratizadas, es frecuente observar el mal uso que hacen de dichas normas, materializando el concepto de grado y su utilidad, lo que sin duda puede provocar desánimo en el practicante.

Aunque a todos os digo y os diré desde esta página ánimo y adelante, sigue con tu empeño, prepárate con ilusión, si quieres puedes.

Publicado en el nº4 de la revista Cinturón Negro.

 

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