El estilo de Karate...

El estilo de karate... la calle dónde vivo

por Salvador Herráiz CN 5º dan Karate

Quiero explicar algo que me parece importante respecto a la existencia de los estilos de Karate. Existen decenas de estilos, unos más importantes que otros y unos más difundidos que otros. Ciertamente los cuatro más importantes en implantación mundial son Shotokan, Shito Ryu, Wado Ryu y Goju Ryu. Son millones de seguidores en el mundo lo que tienen cualquiera de ellos. Luego hay muchos otros igualmente respetables, por supuesto, pero menos conocidos. Todos son Karate perfectamente establecido y organizado. Pero el excesivo enfoque en un estilo, sin mirar más que a su centro puede tener un desacierto. A veces puede producirse un encarcelamiento en el propio estilo si no se sabe entender su importancia y sus límites.

Los practicantes de Karate pertenecemos a un estilo de Karate. Asi es y así debe ser, no habiendo otro remedio y siendo además bueno. El estilo de Karate es como nuestro domicilio, la calle donde vivimos, donde regresamos cada noche, donde figura nuestra residencia, donde se nos puede encontrar, donde nos sentimos en casa y seguros, sabiendo donde está cada cosa y lo que se debe y no se debe hacer, donde se puede aparcar y donde no,... No se puede vivir en una ciudad sin hacerlo en alguna de sus calles. Por igual no se puede hacer Karate sin pertenecer a un estilo. Pero si nos cerrásemos y no saliésemos de nuestra casa y nuestra calle estaríamos perdiendo la posibilidad de disfrutar de muchas otras cosas buenas e interesantes para nosotros que hay en otras muchas calles de nuestra ciudad (museos, cines, restaurantes,...). Creo que en el tema de los estilos de Karate pasa lo mismo. Aunque sigamos una determinada línea técnica (el estilo al que pertenecemos) no debemos dejar por ello de conocer cosas buenas, interesantes y complementarias que puede haber (y de hecho lo hay) en otros estilos.

A este respecto es vital, por supuesto, que el profesor piense así y las enseñe, aunque solo sean algunas e influenciadas por las características del estilo al que pertenecemos. No es que se tenga veinte profesores, ni diez, ni cinco (pues es materialmente imposible además de que se perdería toda identidad y se incumplirían los principales valores del Karate que son la lealtad y fidelidad), sino que el profesor se preocupe de enseñar y practicar algunas técnicas interesantes y complementarias aunque no pertenezcan a su estilo. Es labor del profesor, una vez más, no cerrarse hacia el interior de su estilo y conocer algunas cosas de otros, interesante para él y necesario para poder enseñarlo. El Karate y su enseñanza así se verán enriquecidos, aunque no pierdas de vista tu lugar, tu casa, ...

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