Sensei Valentín Rodríguez Moya: Pasión por el Budo

Sensei Valentín Rodríguez Moya: Pasión por el Budo

Acercamos a nuestros lectores la figura del Sensei cubano, el Dr. Valentín Rodríguez Moya. Su actitud, determinación, trabajo y espíritu de superación son un modelo a seguir para todos los amantes de las Artes Marciales y todo aquél que pretenda adentrarse en el campo del conocimiento

Shihan Joaquim Villalta

- ¿Cómo y por qué se inició en la práctica de las Artes Marciales?

Mi historia como artista marcial  no difiere mucho de los demás practicantes, pues es bien sabido que todos de una forma u otra comenzamos equivocados en el camino de este gran evento de la vida, el inicio dista mucho de la forma que miro ahora esta forma de vivir por esto le relato que fue en mi Servicio Militar donde vi la necesidad imperiosa de conocer alguna forma de evadir lo mas posible los golpes pues se me hacía imposible acudir a la fuerza para rechazar el ataque ya que no soy de los más fuertes y a pesar de combatir con ahínco y honor no lograba el éxito en la empresa, que era lo que más me importaba en aquellos momentos, pasaron doce meses hasta que pude salir de mi “Tiempo Destinado” y entonces no había perdido de mi mente que necesitaba saber defenderme ya que en cualquier momento podría volver aquella tragedia que pude vivir en los meses anteriores, donde en más de una ocasión vi golpear a una persona sin saber defenderse y a mi personalmente, encontrarme frustrado ante un ataque, no podía entender como una persona que físicamente era inferior a mi sabia jugar conmigo como en un parque de diversiones lo hace un niño. Bueno como muchos que cuando comenzamos no tenemos dirección alguna para encontrar una escuela y buscamos sin cesar algo que siempre lo hemos tenido delante de nosotros pero sin darnos cuenta, busque incesantemente en todas las escuelas de mi provincia natal, pero aunque no conocía nada de artes marciales si tuve la oportunidad de leer algo al respecto en varias bibliografías y lo que me distaba de quedarme en alguna escuela era el espíritu que se respiraba en ellas, algunas las dirigía un estudiante, otras el sensei subía al tatami sin su judogui (Evidentemente el hábito hace al monje), en otras no se tenia el mínimo respeto por la escuela como yo pude leer, y bueno en otras, se cometían errores aun peores; se regalaban grados basados en amistad y relaciones monetarias que empobrecía mucho mas aquella grandiosa actividad , no pude encontrar nada que me gustara y entonces surgió en mi la duda si en realidad era demasiado exigente conmigo mismo y con aquella empresa que iba a realizar, hablando un día con mi padre y ya al punto de dirigirme a cualquier escuela, este me comentó que el mismo había practicado ju.-jitsu con el sensei Manuel Simón García (Papito Simón) y que el me podía llevar a verlo pues lo conocía bien, en aquel momento no tuve el honor de conocerlo pero me dirigí a un alumno suyo que acababa de graduarse de primer dan y me admitió en su escuela donde pude conocer por primera vez el ju.-jitsu . Así comencé mis primeros pasos en las artes marciales.

- La práctica Marcial, ¿qué aporta a la persona que la desarrolla?

Esta es una pregunta bastante difícil para todo el mundo que respeta las artes marciales, en mi modesta opinión la práctica marcial no aporta nada a ningún discípulo, es la “buena, correcta y bienintencionada práctica marcial” la que llena de alegría a los practicantes, me impresiona que debe de existir una forma de incentivo personal en cada persona sobre el cual debemos trabajar, digo debemos y me refiero a aquellos que tenemos la difícil tarea de enseñar a personas que van a seguir nuestro sendero, la persona que practica artes marciales se distingue por su presencia,  para algunos es difícil conocer que ejecuta esta actividad pues no tienen ojos para ver esto pues se detecta fácilmente, desde que se levanta hasta sus últimas palabras todo es arte marcial, aporta en realidad una forma de vivir, no es vivir del arte marcial sino es vivir haciendo gala que poseemos algo que nos es legado y nadie lo posee, algo que es difícil de imaginar por el burgo, algo que nadie sabe describir solo nosotros mismos.

La razón por la cual sonríen muchos cuando regalamos una flor a nuestra pareja, damos los buenos días en cada jornada donde nos encontremos, deseemos ser mejores cada día en nuestro pequeño pedazo que nos toque vivir, ayudar al anciano a cruzar la calle, saludar sin recibir nada a cambio, saber mostrar ingenuidad ante un problema que sabemos que podemos resolver fácilmente, desear que tus semejantes puedan lograr lo que tu has logrado, transmitir cada ápice de tu experiencia a aquellos que aún no han podido iniciarse, pues si vamos a ser un árbol debemos ser el mejor árbol, si somos un arbusto, el mejor arbusto, si somos una planta, la mejor de ellas, si somos incluso la hierba, tendremos dignidad para serla y así seremos lo mejor dentro de nuestra actividad, por supuesto sin albergar falsas inquietudes ni complicarnos con errores de conceptos.

El artista marcial debe llevar acabo a diario su práctica marcial. De igual manera que no decidimos dejar de comer tan solo porque hayamos tomado una gran comida, tampoco deberíamos  abandonar la práctica simplemente porque hallamos recibido de ella  unas cuantas experiencias, no debemos detenerla hasta que hayamos alcanzado un estado de perfección, me atrevo a enunciarle una anécdota que ejemplifica lo antes expuesto:

Hubo una vez un Rey que vigilaba cuidadosamente las actividades de sus súbditos. Una noche, cuando hacia la ronda por la ciudad, observó a un hombre que filtraba arena a la luz de una pequeña lámpara. El Rey se quedó a caballo delante del hombre, que estaba tan absorto en su tarea que ni siquiera notó la presencia del Rey. El Rey observó durante un  rato como el hombre tamizaba la arena buscando pequeñas partículas de oro. Entonces, antes de irse, el monarca se quito un brazalete de oro, que estaba incrustado de diamantes, y tiró el precioso ornamento en la arena que cribaba aquel hombre. A la noche siguiente, cuando el Rey visitaba de nuevo aquel lugar, observó que el hombre todavía estaba filtrando arena a la luz de la pequeña lámpara. Después de un rato, el Rey finalmente atrajo la atención del hombre diciendo: ‘Oye, porque estás todavía cribando arena, ‘No encontraste nada anoche’

-         El hombre asintió:’ Si, encontré algo muy valioso’.

-         Ese adorno valía lo suficiente para mantenerte durante toda tu vida- Señalo el rey- ‘ porque has de volver a hacer el mismo trabajo esta noche’

-         El hombre contesto: ‘He obtenido algo muy valioso tan solo cribando arena durante unos cuantos días. ‘Quien sabe que tesoro puede ser mió si hago esto durante toda la vida.

Del mismo modo, no deberíamos detener nuestra práctica marcial solo porque tengamos unas cuantas experiencias de vez en cuando. No deberíamos quedarnos satisfechos por tan solo un poco, tenemos que continuar con nuestra preparación, hasta que alcancemos la perfección. Algunas personas en cuanto tienen algunas pequeñas experiencias, cuando dominan un tema en particular piensan inmediatamente que su trabajo ha terminado y que pueden convertirse en maestros y reúnen a sus propios discípulos.

Conozco sobre otra historia de lo que le sucede al buscador que por error piensa que lo posee todo cuando solo ha comenzado a caminar en este extenso sendero:

Este era un gran guerrero samurai pero había muerto su amo y se convirtió en samurai errante (Ronin), un día se acercaron a el dos discípulos y le pidieron que los aceptara como aprendices de su arte, conocían que era el mejor de su clase y si los aceptaba por supuesto ellos serian sus sucesores, el sensei accedió y durante algún tiempo ellos vivieron con el samurai, tratando de aprender los secretos de sus técnicas y día tras día veían cada técnica hasta la saciedad, tratando de tomar todo de el; imitaban como caminaba, como era capaz de ejecutar varias acciones a la vez, la forma de vestirse e incluso de acostarse.                                                           

                                                                                                Pero los maestros no imparten por lo general el conocimiento mas elevado sin antes observar cuidadosamente al discípulo, normalmente mantienen junto a sí al estudiante durante bastante tiempo y solo entonces imparten el secreto más alto.

Un día lo discípulos estaban ejecutando un grupo de técnicas y las hicieron tan maravillosas que ellos mismos no lo podían creer, era el detalle exquisito en cada movimiento, aunque no lo sabían era solo el principio de una gran carrera que comenzaba efectivamente cuando se dieran cuenta de que las ejecuciones eran únicas, pensaron entonces que habían alcanzado la perfección con tan solo esta miseria, se miraron ambos y se sonrieron creyendo que habían logrado la perfección y ya no necesitaban al maestro por lo que lo abandonaron corriendo para luego fracasar sin sentido.

Esto es también lo que ocurre en nuestra práctica marcial, las personas acuden a las clases y en cuanto reciben “la primera técnica”, piensan: - Bueno, ya lo tengo; no hay nada mas que obtener aquí, y es cuando abandonan todo por una sencillez.

Nuestra meta es mas elevada: alcanzar la perfección que está tan lejos, nada menos, pero para ello tenemos que practicar de manera continua y nunca es poco para lograr la sabiduría, tenemos que renovar nuestro compromiso una y otra vez  sin sentirnos cansados por hacerlo.

En efecto me parece que harán falta muchas cuartillas para plasmar lo que aporta el arte marcial a una persona y esto se lo relato brevemente en mi anterior email donde le envíe la pirámide del artista marcial haciendo una recopilación discreta de lo que entendía en ese aspecto, pero debo decirle que el instruido en este aspecto coincide que a todos nos cambia la vida, nos enseña a mirar con otros lentes que no poseíamos, el burgo pierde mucho tiempo y no le da interés a lo que sucede, para el artista marcial todo tiene un sentido y lo que le  sucede tiene un significado, que si el no lo puede encontrar en su momento llegara para entenderlo, el practicante siempre esta entrenando, para nosotros la vida es un eterno entrenamiento que posee tres momentos Tsukuri-Kusuchi-kake

Tsukuri: Es la preparación de una técnica, si analizamos cada actividad que realizamos tiene una preparación, si vamos a ejecutar una labor de aprendizaje escolar, si vamos a plantearnos un problema para solucionarlo, si vamos a arreglar el auto, si deseamos pasarnos unas vacaciones en la playa, todo tiene una preparación que viaja a tu mente para plantearte una posible estrategia, que es la palabra que diferencia al artista marcial de los demás, este es un verdadero estratega pues encuentra soluciones donde otros no las ven  ( como dijimos anteriormente, tiene otros lentes), entonces luego de preparar nuestra estrategia, diseñarla y bien elaborada para que no tenga errores pues ya le hemos planteado todas las variantes posibles con todas las soluciones existentes, nos disponemos al segundo paso.

Kusuchi: Desequilibrio, bueno aquí juega un papel importante la palabra, el arte de la palabra como elemento indispensable de la comunicación, el budoka se distingue por su lenguaje refinado, culto y responsable, alejado de toda vulgaridad y falta de respeto sin dejar de reconocer que para que algunas personas nos entiendan debemos hablar en su misma longitud de onda y sintonía que no es más que su mismo léxico pero no forma parte de las enseñanzas básicas.

Esta es la causa por la cual el artista marcial debe ser una persona con un nivel cultural previo, pues puede comprender mejor las cosas, cuando hablamos de ángulos, de leyes, de principios, de directrices para cumplir, hay personas que difícilmente conozcan este idioma y entonces se frustraran ante esta actitud,  sin dejar de reconocer que hay personas que con un don natural han podido llegar lejos, pero la historia ha demostrado que los grandes maestros de la historia siempre fueron grandes en otras ramas y es el camino que podemos seguir, el desequilibrio se convierte en un arma impresionante cuando conocemos como usarla, podemos llevar a nuestro adversario hacia donde deseemos y lograr de el lo que nos plazca, haciendo eco de nuestra inteligencia y sentido común, ya mostrado el kusuchi nos queda una última parte para lograr nuestro objetivo:

Kake: Podemos llamarlo también nage que es la ejecución de la técnica o proyección de la misma, es el evento final de la actividad para la cual nos preparamos, es el resultado de una buena practica de los dos eventos anteriores, es la sonrisa ante el éxito logrado, experimentamos una forma evidente de felicidad pues conocemos el resultado y no puede ser otro que la certeza de que todo saldrá bien.

El artista marcial piensa así, de ese modo cuando se realiza la buena práctica que es la que hace la perfección si entrenamos las 24 horas del día entonces nosotros seremos mejores que aquel que lo hace 2 horas 3 veces a la semana, la visión del practicante es la de entrenar en todo momento del día y la noche y así mejorar algo de cada uno en cada esfera todos los días, me impresiona que eso no se enseña en otra esfera que no sea un DOJO.

Desde el ámbito espiritual desarrollar el arte marcial es cumplir con nuestros maestros internos, nuestro maestro interior, aquel que te responde cuando estando dormido recibes la respuesta a la pregunta que te has estado haciendo durante tanto tiempo, desarrollando esta actividad estas colaborando con la pureza que te toco vivir y sometiendo la enseñanza  a la selectividad mas detallada lograras que la pureza tus semejantes se mantenga sabiendo que cada uno de nosotros posee una inigualable carga que podemos soportar y que todo surge siempre para bien nunca para maltratarte.

- Relátenos aquellos estilos o Maestros que han ejercido una mayor influencia en su formación y evolución marcial.

Como le dije anteriormente me inicié en las artes marciales el primero de septiembre de año 1990 me incorporé al estilo Rio Shinto, un estilo bastante antiguo que había sido introducido por el maestro de origen japonés  residente en Cuba Segitoshi Morita, este estilo paso de sus manos hacia la mano del ya desaparecido Sensei Manuel Simón García  ( papito Simón como le decíamos cariñosamente), el cual tuvo el gran mérito de incluirlo en las provincias mas centrales del país y hacer de nuestra provincia Camagüey una verdadera reina en este concepto siendo la más importante en este sistema marcial, el sensei Simón le brindó sus conocimientos a muchos alumnos pero se distinguieron por su dedicación los hermanos Chaviano que actualmente aportan clases a muchos practicantes, ambos hermanos enseñaron a dos personas que formaros el pedigrí de mi camino los Sensei Víctor Rodríguez y Jesús Rodríguez ambos radicados en Estados Unidos en estos momentos, estos a su vez enseñaron a mi primer maestro el Sensei Alberto Fernández Vázquez que fue el que tomó de la mano para conducirme en el difícil sendero de la práctica de artes marciales y me enseñó muchos valores que hasta esos momentos desconocía por mi ineptitud e ignorancia al respecto, en 1998 llega a nuestro país otro estilo u otro sistema Tenshin Sinho ryu, y me dispongo a comenzar a practicarlo pues se lograba mucha fluidez en las técnicas y además permitía al alumno conocerse a fondo planteándose interrogantes ante una técnica, logrando adaptar la técnica al biotipo de cada cual, aún este sistema era algo distante del que continuaría su curso y luego en nuestra evolución el Sensei Elio Medina Montesinos mi actual maestro y con el que comparto el tatami y clases además de ser mi amigo personal pudo conocer un estilo diferente el Kudai ju-jitsu (ju-jitsu moderno) y entonces fue cuando me dispuse en el año 2000 aprender esta nueva forma de ju-jitsu, donde se preconiza todo lo antes expuesto logrando reconocer que el tránsito por todas las disciplinas anteriores constituyeron la arquitectura especifica para que fuera cubierta por una escuela superior que englobando las anteriores dispusiera de una óptica diferente de ver las prácticas, y no se quedara tan solo en la parte física sino que abordara el aspecto espiritual como ente imprescindible de todo ju-jitsuka, sabiendo que el cuerpo físico podemos perderlo pero la mente es lo que nos queda para enriquecer nuestro intelecto y eso no lo puede destruir nada ni nadie, el tiempo hace mella en el cuerpo físico pero nada puede hacer en la mente que ha sido entrenada sobre los principios estrictos de los artistas marciales.

- ¿Valora positivamente la competición como elemento pedagógico para el estudiante?

La competencia es una prueba del atleta donde se recogen una serie de actividades para la cual ha sido preparado este estudiante y con el objetivo de ganar una medalla o establecer su supremacía en la preparación física personal, si vemos esto así fríamente evidentemente no es nada beneficioso, pero sucede que todos comenzamos como competidores de un modo o de otro pues en las etapas iniciales le dábamos mucha importancia a la competencia como elemento indispensable para lograr enaltecer nuestro ego y además para saber que estábamos preparados pero estoy seguro que con el decursar del tiempo y al apagarse la llama del egocentrismo y orgullo propio esto va cambiando de tonalidad y ya las competencias van hacia un segundo plano.

Me tomo el atrevimiento de ilustrarlo con una anécdota maravillosa:

Se encontraba hace mucho tiempo un alumno que era muy obstinado en las competencias, deseaba probarse siempre en todos los ámbitos de la vida, necesitaba competir para sentirse bien, en una ocasión fue a ver a un maestro para que le enseñara nuevas técnicas para sus quehaceres, sucedió que este sensei era un gran profesor de matemáticas y le dijo que si el podía resolver uno de sus mas sencillos problemas, podría recibir su docencia siempre, el discípulo con una dosis de orgullo bastante alta, sonrió y pensó, ‘Que será tan difícil para mí que he competido en todo, esto ya esta hecho’

El maestro dibujo en su pizarra una línea y le dijo al iniciado:’ Necesito que la hagas mas corta’, entonces el alumno corrió  a la pizarra con un borrador para borrar una parte, pero el sensei le dijo:

-         Tienes que acortar la línea pero sin tocarla.

Pasaron varios minutos y el discípulo se dio por vencido, entonces el profesor tomo un trozo de tiza y dibujo una línea mas larga encima de  la primera, diciendo:

- Es una lástima que hayas abandonado tan pronto la batalla, ahora ves que la línea es mas corta. Así sin tocarla la línea es mas corta. De forma similar puedes elevarte a cualquier nivel sin tener que rebajar a nadie. Debido a nuestro entendimiento deficiente creemos que debemos competir para alcanzar algo y no es cierto. Finaliza la historia diciendo que este alumno que hasta esos momentos era un gran arrogante cambio su manera de pensar y fue aceptado por este gran maestro que lo llevo a la cima de la sabiduría y por supuesto abandono las competencias. Pero es que la vida de un atleta es bastante efímera como para dedicarse a este aspecto y la vida del artista marcial es eterna, sin dejar de entender que las artes marciales son catalogadas como deportes tradicionales como concepto.

 Ahora bien, no estoy en desacuerdo con la pedagogía  como elemento positivo para el estudiante, la pedagogía es un arte a la cual me quiero referir someramente:

Pedagogía: Es la ciencia y la teoría de la educación y puede ser aplicada a todos los campos de la enseñanza, está muy ligada a la metodología:

Metodología: Es el estudio de los métodos que deben aplicarse para transmitir y hacer asequible el contenido de la enseñanza. La metodología debe ser específica y esta se relaciona con el método:

Método: Es el conjunto de medios y recursos que el profesor debe emplear para facilitar la transmisión de conocimientos, es el camino o forma de enseñar y esta en relación estrecha con el procedimiento:

Procedimiento: Es la forma de poner en práctica los métodos elegidos y puede ser:

Los métodos de enseñanza mas comunes en Artes Marciales son los siguientes:

1-     Graduada o progresiva: De lo simple a lo complejo, de lo fácil a lo difícil.

2-     Repetitiva: El aprendizaje se consigue con numerosas repeticiones constantes.

3-     Asociativa: La técnica de enseñanza deben poseer similaridad  ente ellas.

4-     Integral: Buscando desarrollar todas las facultades del alumno.

5-     Práctica: Porque lo aprendido tiene perfecta aplicación a la realidad.

Si vemos todos estos conceptos desde metodología hasta procedimiento, todo desde el primero, da cobertura al segundo y esto en ju-jitsu tiene un nombre, y es correctamente una ley que se debe de cumplir en la ejecución de las técnicas, el principio de transición donde debes transitar por una técnica para llegar a otra atendiendo a la cobertura que te de el adversario y entendiendo que todas las técnicas son iguales de importantes, esto se cumple para todas por igual.

Si pensamos en pedagogía de este modo por supuesto que lograremos siempre éxito con todos los atletas, pero es bien conocido que debemos enfrentarnos en las competencias para saber nuestras deficiencia, sobre que debemos trabajar más y para eso tenemos al sensei que nos guía efectivamente por ese sendero maravilloso, ahora bien, existen competencias que han formado parte diría yo de mejorías evidentes en las artes marciales y son las exhibiciones técnicas que enaltecen tanto al que las ejecuta como al que tiene el privilegio de participar como espectador en una exposición de este tipo y no hablo de aquellas exhibiciones donde prima la fantasía y que la pantomima y la espectacularidad ganan el éxito de taquilla, me refiero al derroche de la técnica teniendo explicito interés en que se demuestre el nivel de cada practicante; estas actividades sin duda son una forma de competición digna de admirar. Aquí cada ejecutante se prepara para el evento diseñando su procedimiento y además con objetivo científico de las técnicas, es una pena que este sistema guste tan poco en la población neófita de las artes marciales, me impresiona que sea una deficiencia sobre la que debemos trabajar nosotros los educadores.

-  ¿Cómo ve el futuro de las Artes Marciales y su evolución general?

A mi escasa experiencia de ver, el futuro de las artes marciales está en dependencia en que manos estas caen pues depende de cada cual cuidar su casa, me parece que no debemos darle la posibilidad de ensuciar nuestra morada a otro pues es algo que nos toca cuidar a nosotros mismos, las artes marciales han evolucionado mucho y se han estimulado muchos sistemas de enseñanza que hacen posible que cada discípulo aprenda de la mejor manera posible, se han modificado sistemas arcaicos donde el alumno era solo un ente estricto a las clases, ahora basándonos en el respeto el alumno posee una forma interactiva de aprender del maestro, la evolución nunca es mala y de hecho esto hace posible que usted y yo hoy estemos conversando por esta vía, si no hubieran evolucionado evidentemente yo no tendría el honor de conocerlo, ahora bien atendiendo a esto, unido a la evolución del arte marcial debemos evolucionar nosotros mismos también, estudiar mas, prepararnos mejor, estimularnos a mejorar la calidad de la enseñanza todos lo días y además estimular a cada uno de nuestros discípulos a que es imprescindible viajar con la evolución, que vean en nosotros entes revitalizadores y capaces de superarnos siempre para que puedan imitarnos en ese aspecto, el futuro de la artes marciales depende de lo que seamos capaces de hacer por ellas, ellas están allí a nuestro alcance y nos van a pagar como nosotros seamos capaces de regarlas, si las cuidamos y le damos toda el agua necesaria florecerán y darán frutos maravillosos que van a ser los discípulos formados sobre la base de los principios éticos y morales que hacen tanta falta en nuestra sociedad y que solo de este modo, contribuyendo con el grano de  arena que nos toca podremos lograrlo con éxito.

 

 

-  Cuales son sus planes a corto, medio y largo plazo.

Mis planes a corto plazo son los de lograr que todos nuestros alumnos formen en la fila de la honestidad y modestia convirtiéndose en modelos de budokas para la sociedad, por supuesto esto lleva una gran dosis de perseverancia y trabajo diario, para lograr esto lo primero es que tenemos que estar convencidos que no va a ser una tarea fácil y que lejos de claudicar nos toca a nosotros construir el edificio para que otros suban las escaleras sin  caerse.

A mediano plazo desearía poder contar con su presencia en nuestro DOJO, no fui tan atrevido de incorporarlo en un plazo corto para no comprometerlo a usted. Me planteo la meta de que debo tratar por todos los medios de mantener la comunicación con usted para aprender de sus enseñanzas y trataré por todos los medios que esta llama que se ha encendido no se apague para lograr de ese modo ampliar mi horizonte. Soy un ferviente admirador de la sabiduría y tengo grandes dificultades con la bibliografía, y la forma de obtenerla, en nuestro medio no hay donde adquirirla y los que la poseen no la prestan en lo absoluto por lo que apelo al interés suyo para socavar sobre esta dificultad tan cierta; de hecho estas líneas no van a llegar a su destino con el debido respeto que fueron enviadas pues no será el día 20 de enero que arriben a sus manos, le aseguro que por razones ajenas a mi voluntad, y así poder contar con personas que como usted se dedican a cultivar la enseñanza desde los lugares más distantes y de la forma más sencilla. Me propongo a mediano plazo encontrar alguna alternativa para mejorar mi comunicación con usted, pues no tengo computadora en mi domicilio y dependo de la del Hospital a la cual acceden muchas personas y me dan poca posibilidad de escribir por lo que hago siempre un borrador en papel y luego las escribo. Todo esto que le digo es para que conozca con las dificultades que lidiamos y sepa que para nada van a lograr que se amedrente nuestro deseo de aprender en lo absoluto y se necesitan muchas mas dificultades para que se frustre nuestra enseñanza, para eso lo tenemos ya a usted que nos ha brindado su respeto y consideración.

A largo plazo se desean tantas cosas pero puedo resumirlas en, la respuesta suya sobre el recibo de estas letras, la posibilidad de continuar esta vía de aprendizaje, la añoranza de recibir la revista como vía para la mejoría intelectual, conociendo de los impedimentos económicos que esto implica y el deseo inigualable de poder contar algún día con su presencia en nuestro DOJO ZAISEN.

- Finalmente, ¿quisiera añadir alguna reflexión más?

Shihan, no soy de los que más reflexiones puede mostrar. Me parece que el más indicado para reflexionar es usted que cuenta con una basta experiencia en las artes marciales pero por supuesto el entrevistado soy yo y me toca comunicarme a mi en este tema. Deseo poder plantear que todo lo que hagamos por esconder la verdad no lograra otra cosa que enaltecerla por lo que debemos a toda costa engrandecernos con esta y elevarla  hacia donde se pueda, el artista marcial debe ser un valuarte de la verdad y un pensador por excelencia, solo con esta filosofía podremos inmortalizar las artes marciales y el tiempo que nos toca vivir hacerlo mas placentero para todos. Envío mis mejores saludos a todos los Budokas españoles y a los lectores de esta revista.

Ha sido un placer contar con sus aportaciones. Estoy convencido de que esta entrevista fomenta la aproximación de todos los Artistas Marciales a pesar de las distancias geográficas, y unifica el auténtico espíritu de las Budo.

Logo Goshindo Tai Ki Ryu

Autor: Shihan Joaquim Villalta, 6º Dan Goshindo Tai Ki Ryu, joaquimvillalta@vodafone.es, Tlf: 607 50 45 81, Dojo Balla Shen Dragon. Ctra de Castellar 220. 08222 Terrassa

Publicado: El Budoka, Editorial Alas, Julio/Agosto 2007

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