Formación de Controladores de Acceso: un paso adelante

Formación de Controladores de Acceso: Un paso adelante.

La Generalitat de Catalunya ha aprobado una nueva normativa para regular la profesión de Controladores de Acceso en locales de actividades recreativas y discotecas, con el fin de garantizar la seguridad del público, su comodidad, evitar molestias a terceros, defender los derechos y seguridad del público como usuario y consumidor, y preservar el orden público en el sentido estricto.

  Este Decreto hace que a los profesionales que ejerzan el control de acceso a estos locales les sea necesario tener una formación sobre el marco legal de su actividad, así como los conocimientos y las habilidades necesarias para evitar situaciones conflictivas y/o violentas, actuaciones arbitrarias, abusivas o improcedentes.

  Para ejercer sus funciones los controladores (conocidos popularmente como “porteros”) deben a partir de ahora estar obligatoriamente habilitados por el Departamento de Interior de la Generalitat de Catalunya, debiendo superar los correspondientes exámenes del Curso de Formación legalmente estipulado.

  Desarrollando un poco lo anteriormente expuesto, este decreto define la obligatoriedad de realizar un módulo de tipo teórico y otro de carácter práctico. El primero, con una inversión temporal de 25 horas, pretende capacitar i dotar de conocimientos jurídicos a las personas aspirantes, respecto a las normativas que regulan los establecimientos públicos, espectáculos y actividades recreativas, donde desarrollarán sus funciones, así como de otras que les son de aplicación.

  El otro módulo, de tipo práctico, pretende asumir, entre otros, los siguientes objetivos:

a) Aprender a aplicar las habilidades necesarias para responder ante situaciones violentas o conflictivas mediante una formación sobre técnicas básicas de defensa personal, en situaciones de necesidad extrema.

b) Conocer y saber aplicar correctamente técnicas elementales de primeros auxilios teniendo en cuenta las posibles lesiones producidas y las personas afectadas, así como las situaciones de riesgo para la salud que se puedan producir.

c) Incorporar técnicas adecuadas de autocontrol y seguridad en situaciones generales y específicas que se producen en el sector, así como otras sobre atención al cliente y de habilidades sociales.

Para este último módulo práctico, la ley propone una inversión lectiva de 15 horas.

 Visto esto, nos vienen a la mente dos reflexiones casi instantáneas: una sería lo ambicioso del proyecto formativo, y la otra, la corta cantidad de tiempo estipulada para poder asumir dichos objetivos modulares.

  No quisiera entrar en el análisis de la adecuación y asunción total de los objetivos teóricos que este marco legal dispone, o sobre si todos ellos necesitan ser estudiados imperiosamente por los profesionales de este sector. Lo que sí creo que salta a la vista es lo pequeña que resulta la inversión horaria necesaria para asumirlos.

  Estas reflexiones no deben considerarse una crítica fácil de esta novedosa iniciativa legal. Al contrario. Considero que representa un paso adelante, y valiente a la vez, para mejorar la calificación de los controladores de acceso, vilipendiados generalmente por la opinión pública en general por culpa de una minoría, y que puede permitir una mejora de la imagen de sus trabajadores para una dignificación del sector –me consta que son buenos profesionales la mayoría de éstos-

  Sin lugar a dudas, la formación en Defensa Personal representa uno de los pilares “reales” básicos en el proceso formativo antes citado. Gran parte de este colectivo practica artes marciales a nivel personal. Sin embargo, no siempre se conoce su adecuada aplicación, que ha de ser mínimamente lesiva, y muy bien conducida a través de un acertado programa específico que raye casi en lo científico.

  Esta es una difícil papeleta para las Escuelas de Formación. Porque en un programa de estas características, no vale cualquier cosa. De momento me daría por satisfecho si a través de sus programaciones se consiguieran alcanzar las siguientes actitudes, valores y normas:

- Adquirir un hábito de observación positiva sobre todos los factores que puedan incidir en el desarrollo correcto y adecuado de las actividades que se lleven a cabo en los recintos de trabajo.

- Valorar juiciosamente respuestas proporcionadas en situaciones extremas, siempre dentro de las atribuciones que realmente competen al controlador de acceso.

- Conocimiento básico corporal y reconocimiento de su suma fragilidad, implicando ello un respeto a los demás y a uno mismo.

- Adquirir un interés por las actividades de reciclaje que ayuden a mejorar el buen quehacer de su cometido.

 

Autor: Renshi Joaquim Villalta, 5º Dan Goshindo Sailly System, joaquimvillalta@vodafone.es, Tlf: 607 50 45 81, Dojo Balla Shen Dragon. Ctra de Castellar 220. 08222 Terrassa

Publicado: El Budoka, Editorial Alas, Febrero 2005

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