Paz interior

LA PAZ INTERIOR

(Filosofía  del Aikido)

En la actualidad estamos insertos en una sociedad materialista y altamente violenta que parece tener su propio impulso más allá de cualquier control humano, donde la violencia física, moral e intelectual es utilizada para obtener bienes materiales, un lugar más destacado u otra satisfacción que alimente el ego, sin importar si se aplasta, oprime, destruye o elimina a otros individuos.

A pesar de lo antes dicho, siempre existen personas o asociaciones  que tratan a través de diversos sistemas,  llegar al conocimiento  interior, la unión perfecta entre espíritu y cuerpo, el reconocimiento de los valores del amor y la amistad entre todos los seres de nuestro planeta revirtiendo la situación planteada y creando un estado que permita luchar por encontrar las herramientas que satisfagan el corazón de las personas para que encuentren la paz y la felicidad.

Desde siempre se ha considerado la paz interior como una de las más valiosas virtudes de todo ser humano, esta debe mantenerse en situaciones en que la presencia de energías agresivas tienda a alterarla y uno de los fundamentos para mantener la paz interior es la de suprimir los conflictos físicos, manifestando en todo momento la no-violencia.  Pudiendo mantener la calma se puede lograr en la vida cotidiana canalizar la energía agresiva hacia nosotros, de manera que se neutralice su acción sin causarle daños a nuestros semejantes y sin sufrirlos en carne propia.

Si logramos la simbiosis entre la armonía y la energía interna, dará como resultado un bienestar integral, cuerpo y mente unidos en un todo positivo y es así que frente a una agresión, en lugar de huir, vamos al encuentro, en vez de chocar nos unimos,  adoptando la actitud de absorber,  para canalizar todo en beneficio de una solución constructiva.

A través de los siglos los hombres iluminados han abrazado el amor y la compasión hacia todas las formas de vida. Gracias a ellos, se mantienen pilares que dan la esperanza de un mundo mejor y nada mejor para ilustrar lo dicho que recordar un axioma fundamental que guía a quienes quieran encontrar esa paz interior “Conócete a ti mismo y conocerás el universo; respétate a ti mismo y respetarás la vida"

Haciendo míos conceptos elementales que ya fueron difundidos pero que nunca esta demás reiterarlos diré que “la unión del cuerpo con la mente, nos hace  entrar en lo más profundo del espíritu  y allí vencer al ego, que se muestra con mil caras distintas como: odio, vanidad, envidia, codicia, racismo, prepotencia, engaño, poder, por mencionar solo alguno de los rostros contra los que se debe luchar, Si el espíritu se ha fortalecido realmente, se logrará la victoria verdadera y el individuo se convertirá en una estrella que iluminará el camino de otros hombres”.

Por último diré que muchos escritos mencionan normas a seguir para encontrar la paz interior, o saber si uno esta cerca de alcanzarla, a veces, se expresan de distinta forma, pero siempre su significado es el mismo,  extraje las que a mi entender tienen mayor valoración en el aspecto positivo de aplicación cotidiana ya que las que se dejaron de lado,  pueden en determinados momentos chocar con vivencias que recogemos de nuestro contacto con la  sociedad,  que en definitiva con quien debemos convivir.

1.                 No acostumbrarse a recriminar nada a quienes te rodean ni a ti mismo/a.

2.                 El mundo no es entendido por ti como un foco de conflictos sino como el mero escenario del accionar humano.

3.                 Ante un problema, no reaccionar preocupándote; buscar soluciones.

4.                 Poseer una enorme capacidad de disfrutar de cada instante.

5.                 Agradecer permanentemente a cuantos te brindan su ayuda.

6.                 Tener la certeza de vivir en plena conexión con tus semejantes y con la naturaleza.

7.                 Sonreír frecuentemente, expresando la alegría y la seguridad que tu postura ante la vida te proporciona.

8.                 Permanecer abierta/o al afecto emanado de tu entorno y sentir una imperiosa necesidad de extender tu mano al prójimo.

 

ALFREDO EIMAN

Maestro 6º Dan de Judo

3º Dan de Ju Jitshu

Practicante de

Aikido y su Filosofía