Explicación práctica del Ki

Explicación práctica del Ki

 En audiciones pasadas explicando la conexión del aikido o la esencia de las artes marciales con el sentido de la Paz  hablé de la existencia de la “Energía  Interna” que es la energía que nos  conecta con el todo universal y que es una cuestión fundamental en el tema .

 Mi tarea en estas audiciones es precisamente la de relacionar el concepto de Paz con el Aikido  pero ocurrió algo que me hizo reflexionar respecto a continuar hablando de ello sin reafirmar el conocimiento de la energía interna. Y esto ocurrió porque ni bien terminé de expresarme sobre el tema,  mis propios compañeros de programa como así también otras personas que lo escucharon quisieron ahondar mas sobre la energía interna ya sea para ampliar sus conocimientos o porque no estaban del todo convencidas del poder que esta tiene.

 Precisamente ese motivo   me ha hecho buscar una forma de explicar con un sentido mas práctico y palpable el significado del termino energía interna y es así que recordé  una experiencia ocurrida cuando al mismo tiempo que practicaba Aikido,  también hacia practica de tiro deportivo.

 En el año 1990 me clasifique campeón de 11 de las 12 categorías de tiro con proyectil ( nunca me dediqué al tiro de escopeta) entre las categorías que gané,   habían dos muy similares en las que se utilizaba un rifle 22 y se disparaba a un blanco colocado a 50 metros,   la diferencia que existía  era que una se tiraba con mira telescópica y la otra sin mira telescópica.

 En las dos categorías yo  terminaba las pruebas con una puntuación de 100 sobre 100  pero ocurría algo interesante,

Cuando tiraba con mira telescópica  de los 10 centros que hacia cuatro o cinca de ellos eran mosca

 Para los que no conocen un blanco de tiro aclararé que es una mosca, dentro del circulo que corresponde al 10 existe un pequeño punto que esta representado por la figura y el tamaño una mosca, en otras es un puntito blanco también de aproximadamente de 5 milímetros de diámetro.

 Continuando con el relato diré que cuando disparaba sin mira telescópica  las “moscas”  que hacia estaban entre siete y ocho.

 Esto que parece una incongruencia es debido a lo siguiente, cuando uno realiza un disparo con mira telescópica  se visualiza perfectamente la cruz de la mira con la mosca a 50 metros de distancia,  entonces se evidencia  el movimiento que producen tanto la respiración, las pulsaciones producidas por el bombeo del corazón y el propio pulso tembleque  o no.

 Allí en el momento en que la cruz esta sobre la mosca el cerebro le manda la orden al dedo que esta en el gatillo para que este apriete el mismo,  entonces se produce el disparo

 Todo esto se realiza en un estado de conciencia absoluta

 En el otro caso cuando yo tiraba sin mira telescópica,  ante todo debo aclarar que la diana  es de color blanco con divisiones  de círculos concéntricos en negro hasta la zona del seis y desde el siete al diez es negro con círculos concéntricos en blanco.

 Como a 50 metros yo solo veía una mancha negra en el centro de esa lamina de 60 ctm por lado  entonces regulaba la mira común del rifle para que apuntando debajo del siete pegara en el diez  o sea que apuntaba debajo de la mancha negra para dar en el centro

 El tema era que dejaba el dedo índice apoyado en el gatillo  y me abstraía del momento, imaginando  solo que se producía un agujero en el centro del blanco.

 Sin darme cuenta en un instante mi dedo apretaba el gatillo sin darle yo la orden, era una cuestión de energía interna que fluía y en un momento no determinado se producía el disparo sin mi intervención conciente o sea que actuaba mi subconsciente en complicidad con la energía interna  y allí hacia 100 sobre 100 con casi siempre 8 moscas tanto es así que muchas balas entraban en el mismo agujero en la que ya había entrado otra.

 Esto que explique,  esta a medio camino de lo que hacen los arqueros Zen, La arquería zen no es un mito ni es una ciencia; es una disciplina real que se transforma en el arte de excelencia que permite alcanzar el blanco aún con los ojos cerrados.

 Eso es posible  porque el arquero pasa minutos, solamente mirando el blanco que tiene a  una determinada distancia, luego cierra los ojos,  tensa el arco y dispara la flecha pegando siempre en el centro    

Lo logran porque al cerrar los ojos el blanco quedo en el subconsciente entonces solo deben esperar que su energía interna tense el arco y determine disparar la flecha sin intervención del conciente que es el que puede cometer errores 

Sólo el conciente  puede tropezar varias veces con la misma piedra, la subconciencia no. La subconciencia es la red sutil que tendemos para alcanzar y atrapar a toda nuestra experiencia; una vez liberada de las confusiones y limitaciones naturales de nuestro conciente, nuestra red se expande y ya no se contrae más.

Para terminar quiero relatar quiero recordar una anécdota que contaba el Maestro Ueshiba

El maestro y el combate  
 
El maestro de aikido exigía entrenamientos intensivos, pero jamás permitía que sus alumnos participaran en competiciones con otras academias de artes marciales. Todos se quejaban entre ellos, pero nadie tenía valor para hablar del asunto en clase.  
 
Hasta que, cierta tarde, uno de los muchachos se atrevió a preguntar: "Nos hemos dedicado con todo nuestro corazón al estudio del aikido. Sin embargo, nunca sabremos si somos buenos o malos luchadores, porque no podemos enfrentarnos con nadie de afuera".  
 
-Que nunca tengáis que saberlo -respondió el maestro-. El hombre que desea luchar pierde su ligazón con el universo. Nosotros estamos aquí estudiando el arte de resolver conflictos, y no de iniciarlos

 MOREI UESHIBA

ALFREDO EIMAN

6° DAN DE JUDO

4° DAN DE JIU JITSU