| ARTES MARCIALES.
Entrevista
Breve
cuestionario a los profesionales de las artes marciales
en Andalucía
Esta vez
entrevistamos a Deogracias Medina Delgado,
profesor de Kárate estilo Shito Ryu en el Centro
Deportivo OLBA de Huelva que tiene 45 años.
¿En qué año empezó a practicar Artes Marciales?
Comencé a practicar artes marciales en 1970, con 15
años.
¿Cuántos profesores ha tenido y cuál le influyó
más?
He tenido varios y, desde mi punto de vista, la suerte de
que todos han sido de aquella primera oleada japonesa que
llegó a España y que forjó a la primera generación de
karatecas que ahora son los pesos pesados de la
Federación, séptimos Danes y demás, y a la siguiente
hornada pertenezco yo.
El primer profesor fue Kozo Mizoguchi, el segundo Yosihito
Sakai, el siguiente Sogi Saito, luego Sukui
y el último, y el que másnfluyó Yosiho Hirota, el cual ha
fallecido este año 2000, el veintidós de junio, a la
edad de 52 años. Esta muerte tan inesperada me afectó
profundamente, pues esta persona fue mi maestro y además
mi segundo padre. Asimismo lanzó el Shito Ryu en toda
Cataluña, y en España era uno de los grandes de este
estilo. Al margen de esto y desde un punto de vista
humano era una persona con una enorme capacidad de
trabajo y una humildad que le hacían destacar por encima
de los restantes japoneses que conocí. Esta humildad
parece inherente a la práctica de las artes marciales,
pero no siempre es así. El maestro Hirota
realizaba gran parte de su trabajo desde la discreción
que señala a los grandes, a los que no viven del
reconocimiento público sino del fruto lento y sólido de
su trabajo diario. Y mi manera de recordarlo y de seguir
su enseñanza es trabajar desde esta discreción y con la
imperecedera ilusión que él me supo trasmitir. Al
margen de esto he practicado cuatro años Goju Ryu y
conozco al maestro Yosuke Yamashita, que tiene un
enorme prestigio a nivel nacional y que es una persona
muy entrañable. También quiero reseñar que esperamos
pronto y con una gran ilusión al maestro Kenei Mabuni,
hijo del fundador del Shito Ryu. Vendrá con el maestro Nakahashi que es su
representante en Europa.
¿Cuándo alcanzó el cinturón negro?
En la temporada de 1977-78.
¿Recuerda alguna anécdota de este día?
Anécdota exactamente no. Pero algo que aún hoy me
intriga, tras pertenecer yo a muchos tribunales, es que
los examinadores me pidieron la ejecución de un kata y a
los pocos movimientos me mandaron cortar y comenzar otro
diferente. Lo cual hice con toda diligencia y al parecer
con eficacia pues aprobé sin mayor problema.
Títulos o cursos diplomados que tiene.
Soy Cinturón Negro 6º Dan y Entrenador Nacional. Aunque
en este momento no lo tengo actualizado soy Juez Mundial
de katas y Árbitro Internacional de kumite. Pero a nivel
nacional sí tengo vigente mi titulación de Juez y
Árbitro Nacional, pertenezco al Tribunal Nacional de
Grados, Instructor Nacional de Defensa Personal... y creo
que nada más.
Pero ¿ha competido alguna vez en España o fuera de
ella?
¡Ah eso¡ -sonríe- he sido campeón de España. Varias
veces campeón y subcampeón de Europa y a nivel mundial
una medalla de bronce en Madrid en el año 80, tercero
del mundo, vamos.
¿Cuáles son sus metas profesionales a corto plazo?
La verdad es que no me lo planteo, pero fundamentalmente
seguir enseñando Kárate y difundiendo el estilo Shito
Ryu en Huelva. Este año he comenzado las clases en el
Polideportivo de Gibraleón y allí tengo desde niños
que no saben ni ponerse el cinturón a adultos. Como
comprenderás, esto -después de treinta años
practicando Kárate- es bastante duro, pero lo hago con
mucho cariño y con un gran deseo de ir sembrando la
semilla de las artes marciales en esta parte del país.
¿Y a largo plazo?
Pues a largo plazo es intentar no quitarme nunca el
kimono. Morir con el kimono puesto. Enseñando y siendo
querido y respetado por los míos.
¿Cuáles son sus principales aficiones?
Tengo amigos que me tientan para aficionarme al golf,
pero prácticamente no tengo tiempo. He hecho de mi
afición, el Kárate, mi profesión, por lo cual nada me
llena como esto.
Una razón para practicar deporte.
Que es salud y bienestar. Sin ir más lejos tengo dos
hernias discales y con un buen trabajo de estiramiento y
de tonificación muscular, pues lo voy llevando sin pasar
por el quirófano.
Un consejo a los principiantes.
Paciencia y tesón.
Una recomendación a los veteranos.
Pues, como decía esta mañana en el curso que hemos
hecho aquí, en Málaga, sobre técnica y katas, el
Kárate no es algo muerto, sino que es un elemento vivo
en el que hay que saber descubrir cada día algo nuevo.
Hay gente que todo lo concentra en lo económico. El
Kárate es mi medio de vida, no lo voy a negar, pero amo
al Kárate y vivo diariamente a la búsqueda de
"mi" Kárate, del Kárate que no ve nadie, del
que veo solo para mí. Por otra parte uno va
planteándose metas sucesivamente. Yo me acuerdo que
cuando conseguí el Cinturón Negro creí haber tocado el
cielo y cuando el director del Gimnasio me invitó a
cenar y me preguntó que planes tenía, le dije que ser
campeón de Cataluña y de esa manera me fui poniendo
metas y llegué bastante más allá. Cuando dejé la
competición tenía una muy clara que era ser árbitro
mundial para ayudar en lo que pudiera al Kárate español
y así ocurrió durante un tiempo. Ahora la etapa que
tengo ante mí es difundir el Shito Ryu y buscar cómo
enriquecer el estilo que practico. Sé positivamente que
da mucho de sí y quiero compartirlo.
Lo que no encuentro hoy día es aquel amor a la alta
competición que nos hacía entrenar cinco y seis horas
diarias en las preparaciones de los campeonatos. Sábados
y domingos incluídos. De la misma manera y según veo,
hoy día hay muchos profesores de Kárate, pero no se ven
maestros. Profesor es el que enseña una técnica,
maestro el que enseña un modo de vida.
Con estas palabras ponemos el punto final a una
enriquecedora conversación con un maestro itinerante
llamado Deogracias Medina.

Por: Salvador Palomo
|