Pies fríos, pies que arden con la práctica del Aeróbic

Pies fríos, pies que arden con la práctica del Aeróbic

A menudo nos encontramos en nuestras salas de Aeróbic con practicantes que experimentan un aumento de temperatura repentino y elevado en sus pies, apareciendo una sensación de ardor. Este fenómeno tiene su explicación en el funcionamiento del sistema circulatorio, o mejor dicho en las adaptaciones beneficiosas que el Aeróbic aporta a un mal funcionamiento de este sistema. Si te queman los pies, no te asustes. El Aeróbic esta mejorando tu circulación sanguínea.

Para comprender este fenómeno, debemos adentrarnos en los complejos mecanismos que rigen nuestro organismo, y subrayamos lo de complejos porque nos podemos encontrar casos de pies fríos como reacción a situaciones de estrés, inseguridad o temor, en los que la hormona angiotensina se encarga de estrechar los vasos sanguíneos para aumentar la presión y transportar a nuestro organismo al estado de alerta máxima. Por muy difícil que sea la rutina de Aeróbic propuesta por nuestro instructor, consideramos que no es éste el caso que nos afecta.

Cada persona dispone de un desnivel diferente de temperatura corporal, desde la temperatura interior más caliente, a la que nos podemos encontrar en las extremidades. La temperatura en la superficie más alejada del núcleo como la piel, dependerá sustancialmente de la intensidad del riego sanguíneo.

Un pie, (que no se encuentre sujeto a una fuente de calor extrema) está caliente cuando los vasos sanguíneos que discurren hasta los puntos más extremos se encuentran relajados y abiertos. Sin embargo, el que las extremidades estén calientes aumenta la pérdida de calor de nuestro organismo, lo que alerta a nuestro mecanismo regulador.

Entran en juego también las anastomosis (comunicaciones directas entre las finas venas y las arterias de la piel), que se dilatan o contraen actuando como una válvula de control altamente efectiva. En situaciones normales, el riesgo sanguíneo en la piel de los dedos de manos y pies, nunca disminuye de 20ml/min, ya por debajo de este punto se interrumpiría el suministro de oxigeno y el tejido moriría. Por lo tanto, como hemos visto, la regulación de la temperatura interior de nuestro cuerpo depende de un sistema complejo y crítico.

Tener siempre los pies fríos es tan sólo una señal de que el mecanismo térmico no se encuentra equilibrado.

La circulación comienza con el bombeo del corazón hacia la principal arteria. La Aorta, que llega a medir unos 3cm de diámetro. Este torrente inicial continúa en menor medida por vasos más pequeños; las llamadas arteriolas. Estas a su vez, siguen ramificándose hasta terminar en unos capilares tan diminutos como finísimos pelos que llegan a cada fibra del tejido. Es en esos capilares donde se resuelve nuestro misterio.

Cuanto más alejada del núcleo se encuentre una parte de nuestro cuerpo y menos sea el torrente sanguíneo que lo irriga, menor será también la temperatura de esa zona.

Observando una termografía de nuestro cuerpo vestidos con ropa de Aeróbic en una sala a 20º C, podemos apreciar como la temperatura de nuestros cuadriceps ronda los 35º C y sin embargo tan solo nos encontramos 27º C en el centro del pie.

Los capilares citados anteriormente sufren alteraciones de su estado cuando son sometidos a una presión superior a la habitual. Durante la práctica del Aeróbic, esta presión aumenta manteniéndose de manera fija por encima de los niveles habituales, al tratarse de un entrenamiento constante y sin intervalos que favorece la capilarización. Mientras nos ejercitamos, estamos favoreciendo que la sangre llegue en mayor volumen a zonas poco irrigadas en estado de reposo, lo que provoca el aumento de la temperatura es esas zonas. Es por ello, que nuestros dedos de las manos o más concretamente nuestros pies suelan acusar este aumento con una sensación de extremo calor.

A diferencia de otros deportes, la práctica regular del Aeróbic aporta unos beneficios extras a nuestro organismo, como por ejemplo un mejor funcionamiento del sistema circulatorio.

Autor: Capi

Publicado: Active Training, revista oficial de la federación española de aeróbic, núm.10 septiembre-diciembre 2003

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