El camino del Kumite

EL CAMINO DEL KUMITE

Dentro del campo del Kumite, el karate debe ser considerado como una actividad física de tipo perceptivo, motriz, en la que es necesario para alcanzar su dominio avance de forma progresiva, manteniendo presente la correlación existente dentro de la cadena sensomotriz: Percepción – decisión – ejecución.

Por ello los entrenamientos y prácticas deben ir destinados de forma escalonada a reforzar el lazo de unión entre el estímulo y la respuesta correcta, gracias en primer lugar al dominio técnico de las propias acciones y posteriormente a su adaptación, en su caso a las del oponente.

Partiendo de este criterio y al programar las acciones técnicas iniciales, según su dificultad y dependencia más o menos directa y personal, debe establecerse un desplazamiento progresivo, que determina un "continuum" o sucesión, que se inicia en el dominio de las habilidades denominadas de tipo cerrado, o dependientes del propio individuo y del perfeccionamiento de los gestos técnicos válidos, que dependen de situaciones cambiantes externas al ejecutor y a las que las acciones motoras de éste deben ajustarse.

Esto se inicia con la práctica del kihon, trabajo básicamente técnico, de corte repetitivo y perfeccionista en el que las propias acciones deben constantemente mejorar en forma, velocidad y potencia, dentro de una estricta y precisa rigidez de gestos.

Este trabajo, incide y mejora, dentro de la cadena sensomotriz, el factor de ejecución, pero influye muy accesoriamente sobre los otros dos factores, dado que casi todas las ordenes y referencias (contaje, explicaciones, ayudas) se reciben a través del canal auditivo, cuya validez práctica posterior es casi nula.

El siguiente paso se inicia en el umbral de las actividades abiertas a través de la práctica del kihon-kumite, en el que siguiendo unos esquemas básicos determinados y cada vez más complejos, se refrendan ante un adversario la validez de las acciones técnicas adquiridas con el entrenamiento del kihon, a la vez que se desarrollan, conjuntamente los factores de decisión y ejecución, mientras que el de percepción no alcanza aún su ejercicio pleno.

Se inicia con los simples intercambios estáticos de acciones defensivas u ofensivas, que desarrollan un automatismo de respuesta básico. Prosigue con la práctica del sambon-kumite, en el que se adquiere el dominio primario del desplazamiento, el control de la inercia y la potenciación de los ataques y defensas. El siguiente paso lo constituye el ippon-kumite, de práctica más veloz y reactiva, en el que los reflejos de respuesta se acrecientan. Cierra esta fase el yaku-soku-kumite, en el que la acción cambiante y programada de las técnicas requiere una perfecta coordinación.

Un nuevo desplazamiento a través del referido "continuum" lleva a la práctica del jiu-ippon-kumite, en el cual si bien se diferencian los papeles de atacante y defensor, facilitando así la formación de esquemas de acción, los movimientos de aquel van haciéndose paulatinamente más imprevisibles, requiriendo por tanto mayores dotes de percepción y decisión, velocidad de reacción y acomodación a los factores de distancia, ritmo y oportunidad.

Por último y dentro del campo pleno de las habilidades abiertas se aborda el terreno del jiu-kumite, en el que las acciones se vuelven libres, dentro del debido control, pasando a depender en amplio grado de la percepción y perspicacia del individuo y de su adaptación a los diferentes estímulos visuales, auditivos y cinestésicos. El trabajo se vuelve más mental y reactivo, dependiendo del entorno y de un entrenamiento rico en situaciones nuevas e imprevistas, de las que son factor esencial el control de la atención, que pone en marcha la cadena sensomotriz (percepción-decisión-ejecución) al principio enunciada, la cual debe elaborar respuestas válidas ante un proceso cambiante, dicha forma de trabajo, llega a crear una memoria neurofisiológica que la hace actuar con acierto ante las acciones del contrario.

Finalmente el "continuum" retorna de nuevo al kihon, a fin de recuperar la eficiencia técnica, corrigiendo las acciones básicas deterioradas por la "presión mental" del entrenamiento libre.

Autor: FELIZ SAENZ

Publicado: KARATEKA

Página principal