Reflexión sobre el arte y el método

REFLEXIÓN SOBRE EL ARTE Y EL MÉTODO

 

Desde tiempos ancestrales, el ser humano en su afán por la supervivencia ideó formas o técnicas de autoprotección que le sirvió ante cualquier entorno hostil. Ésta búsqueda por la supervivencia le ha llevado a crear estilos de lucha (con o sin armas), familiarizado con la muerte y situaciones extremas en campos de batallas, que le han acercado al conocimiento de sí mismo, abriéndole a dimensiones del ser humano más acordes con su verdadera naturaleza.

Los creadores de estas formas no lo eran sólo de un único arte, sino que dominaban diversas facetas artísticas con el fin de conseguir un mayor perfeccionamiento de sus pensamientos, acciones y emociones. Hay una máxima japonesa que dice: “Quien alcanza la maestría, lo demuestra en todos sus actos”.

Las Artes Marciales fueron creadas para defendernos en caso extremo en el que no pudiéramos repeler la agresión efectuada por otra persona, evolucionando a su vez como forma de vida, en paz con uno mismo y lo que la vida nos ofrece. Transmitiéndose de generación en generación, de unos a otros.

Los antiguos maestros dejaron un mensaje bajo los diferentes movimientos corporales, oculto para corazones impacientes y soberbios para comprender; pero a su vez, visible para los que con humildad y sencillez después de largos años de práctica y estudio encontrarán el sentido original que impulsó a chinos, hindúes, tibetanos, japoneses, etc., a crear unos sistemas de luchas externas e internas que conducen a los humanos y buscan con sinceridad una única y verdadera realidad, convirtiéndolos así en auténticos guerreros en su más amplio sentido.

Algunos de estos estilos marciales creados, hoy día solo constituyen una modalidad deportiva más, donde la única meta a conseguir se limita a campeonatos y trofeos quedando la verdadera motivación de estas totalmente desplazada, olvidando su esencia, despreciando la Tradición y adaptándola a sus propios intereses, alejándose de aquello que conduce a la auténtica liberación del individuo.

Actualmente por diferentes circunstancias, una persona estudia durante años estilos marciales diversos. Una vez iniciado en uno, comienza a interesarse por otros y tratar de ampliar la gama de sus conocimientos. Con cada uno de ellos se enriquece personalmente y todo ello, junto con la práctica, desarrolla en el individuo un nivel y una capacidad de superación que va mas allá de cualquier meta propuesta por uno mismo.

Es nuestro ánimo de superación lo que nos puede cegar desviándonos del verdadero camino y de la verdadera esencia de lo que significa la práctica de las Artes Marciales. Por eso mismo, no debemos subestimar ni sentirnos superior a nadie: debemos ser humildes y respetar todo lo que a lo largo de nuestra vida nos encontramos, dentro o fuera del Dojo; seamos uno mismo y no nos dejemos influenciar por nada ni nadie; abramos nuestra mente y dejémonos enseñar; complementemos nuestra educación con diferentes maestros, sin temores pero si con énfasis por aprender. No tenemos por que ponernos a prueba compitiendo con nadie, sólo con nosotros mismos para lograr, o al menos rozar, la perfección de lo que es realmente el BUSHIDO.

Personalmente admito que durante la práctica con cualquier compañero, sea cual sea su grado marcial o estilo al que pertenezca, siempre se aprende algo nuevo: desde el impulso variado de la forma en que te atacan hasta el sentimiento más puro de esa persona por aprender algo nuevo; sirviéndome a mi mismo para resaltar el detalle de cada técnica, ver su esencia e improvisar movimientos comprendiendo la forma en que mi mente actúa en consonancia con mi cuerpo según sea el ataque, estallando un efecto de acción-reacción en cada situación.

De lo que estoy seguro es de que siempre todos, a lo largo de nuestra práctica marcial, seremos alumnos. Nunca dejaremos de aprender lecciones nuevas relacionadas con la vida cotidiana y diaria. De eso se trata, llevar una forma de vida acorde con la filosofía transmitida en las Artes Marciales, sin cesar en el estudio de las mismas.

Actualmente, las Artes Marciales constituyen una síntesis de dos factores: la fortaleza del cuerpo, mente y espíritu y el desarrollo de la auto defensa personal para nuestra protección.

Hoy en día los que hacemos cualquier tipo de arte marcial, debemos de ir más allá de técnicas y sistemas de entrenamiento. Debemos realizarnos como personas sintiendo verdadero amor por la vida y la naturaleza, por todo aquello que nos ofrece el planeta. Con esto también nos perfeccionará como personas y guardará respeto hacia el atacante en el caso de llegar al enfrentamiento.

Hay una frase de O Sensei Ueshiba que dice: “ La vía del Budo es hacer del corazón del Universo nuestro propio corazón ”.

Una razón de peso por la que mucha gente practica artes marciales es la inseguridad ciudadana en la que nos vemos inmerso. Entrenamos cualquier estilo como vía de escape a nuestro miedo a ser víctimas de ello.

En su defecto, también buscamos seguridad en nosotros mismos con la práctica de métodos de defensa personal, cuando el estilo marcial que nos interesa, por cualquier circunstancia, nos es imposible su práctica.

Existen diversos métodos de Defensa Personal, todos derivados de estilos de lucha autóctonos, de deportes de contacto, de artes marciales , etc. Denominados por nombres diferentes y con distintos orígenes, pero englobados bajo un mismo concepto, la defensa personal; y basados en algo fundamental como es la auto-protección personal.

Por ello, no debemos olvidar que estos métodos de defensa personal provienen de fusionar las artes marciales con otros estilos y deportes; por consiguiente la esencia que los sustentan ha de conservarse en cuanto a espíritu y sentimiento, sin ensañamientos y equiparando la defensa al ataque.

Normalmente son técnicas simplificadas para evitar florituras en su desarrollo, pero con total efectividad y rapidez. “Máxima eficacia en el mínimo esfuerzo”.

Debemos recordar siempre que lo mejor es prevenir, pero ante lo inevitable la sorpresa es el mejor factor (fingir ser colaborativo o estar temeroso, nunca exteriorizar el ataque que se va a llevar a cabo).

Podríamos preguntarnos, ¿ qué es exactamente la Defensa Personal ?. Pues a mi parecer, podríamos definirla como: el conjunto de técnicas mentales o físicas para la defensa de nuestro cuerpo o el de aquellas personas que queramos mantener a salvo, con el uso externo o sin el de elementos que nos ayuden a tal fin.

Generalmente, los diferentes colectivos a los que se suele enfocar la Defensa Personal son: los Cuerpos de Seguridad (vigilantes, escoltas, militares, policías, etc.), las mujeres y todas las personas englobadas en un mismo colectivo que puedan sufrir una agresión.

Podríamos decir que:

-          la Defensa Personal Policial es la serie de habilidades y conocimientos que conjuntamente capacitan a esa persona para cumplir su misión, neutralizando cualquier ataque que suponga peligro físico o en un bien a proteger dentro de los marcos legales,

-          la Defensa Personal Femenina nos prepara para saber como afrontar y  repeler cualquier tipo de agresión, bien sea de carácter sexual, general o intento de robo,

-          la Defensa Personal General es la forma instintiva y determinada en que una persona en condiciones normales es capaz de evitar ser víctima de una agresión por parte de uno o varios individuos, usando cualquier tipo de forma a la hora de defenderse.

No obstante cabe resaltar que la defensa personal no se puede atribuir a ningún estilo marcial concreto, ya que sus técnicas y formas ya están inventadas. Sea cual sea el nombre del método agrupará estilos concretos, mayormente aquellos que sean de la práctica del creador del método, fusionando formas de golpeos, esquivas, luxaciones, proyecciones, blocajes, etc. 

Si es cierto que todo aquel que sea artista marcial, la práctica de cualquier método de defensa personal le servirá como complemento en su aprendizaje y diferente enfoque a la hora de realizar una técnica.

En un practicante marcial es más fácil la asimilación de técnicas y evolución en cualquier método de defensa personal, puesto que las Artes Marciales son más complejas en cuanto a formas y disciplinas. En el artista su aprendizaje dura toda la vida, de ahí que siempre seamos alumnos.

Algo primordial para mi que se ha de tener siempre, practique artes marciales o métodos diversos de defensa personal, son: GANAS, ESPÍRITU, AMOR, HUMILDAD Y RESPETO.

Jorge Manzano Cruces

2º Dan Tai-Jitsu

2º Dan Taiho jutsu

1º Dan Nihon Jujutsu

1º dan Sui shin ryu

Entrenador IBF, Nivel II.

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