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Desintegración
La desintegración le llega a todas las cosas. Cuando una casa,
una persona, o un adversario se derrumba, se desmorona saliendo
del ritmo del tiempo. En el arte de la guerra en sentido amplio,
también es esencial encontrar el ritmo de los adversarios a
medida que lo pierden, y perseguirlos para que no se abra
ninguna brecha. Si dejas pasar los momentos vulnerables, existe
la posibilidad de un contraataque. En el arte individual de la
guerra, también sucede que un adversario pierda el ritmo en el
combate y empiece a derrumbarse. Si no aprovechar esta
oportunidad, el adversario se recobrará y empezará a presentarte
dificultades. Es esencial seguir con atención cualquier pérdida
de posición por parte de tu contrincante, para impedirle que se
recupere.
Mover las sombras
"Mover las sombras" es algo que puedes hacer cuando no eres
capaz de distinguir lo que tus adversarios están pensando.
Cuando no puedes ver el estado de tus contrincantes, aparenta un
poderoso ataque para ver qué hará el enemigo.
Parar las sombras
"Parar las sombras" es lo que haces cuando puede percibirse las
intenciones agresivas del adversario hacia tí. En el arte la
guerra en sentido amplio, esto quiere decir detener la acción
del enemigo en el mismo punto de su arranque. Si muestras a los
contrincantes contundentemente cómo controlas la ventaja,
cambiarán sus intenciones paralizados por esta fuerza. Cambia tu
también su actitud hacia una mente vacía, y desde ella toma la
iniciativa; es desde aquí desde donde puedes ganar. Asimismo, en
el arte individual de la guerra, te aprovechas de un ritmo
ventajoso para atajar la fuerte determinación de la motivación
del contrario; después encuentra la ventaja para ganar en el
momento de la pausa y toma la iniciativa. Esto requiere mucha
práctica. |
Contagio
En todas partes hay contagio. Incluso el sueño y el bostezo pueden
ser contagiosos. También existe el contagio del ritmo temporal. En
el arte de la guerra en sentido amplio, cuando los adversarios están
agitados y con toda evidencia tienen prisa por actuar, compórtate
como si fueras totalmente indiferente, aparentando estar muy
relajado y confortable. Si lo haces, los contrarios, influenciados
por este estado de ánimo, perderán su entusiasmo inicial. Cuando
creas que los contrincantes han "captado" estado de ánimo, vacía tu
mente y actúa rápida y firmemente, para ganar la ventaja
conquistada. También en el arte individual de la guerra, es esencial
está relajado en cuerpo y mente, darse cuenta del momento en el que
el contrincante se descuida, y tomar con celeridad la iniciativa
para ganar.
Distraer
la atención seduciendo.
También existe algo llamado " distraer seduciendo " que es parecido
al " contagio ". Un estado de ánimo que distraer la atención es el
aburrimiento. Otro es la agitación. Otro la pusilanimidad. Dominar
cualquiera de ellos requiere práctica.
Desconcierto
El " desconcierto " sucede de muchas maneras. A veces ocurre con el
sentimiento de estar sometido a una gran presión. Otras, porque la
presión es desmesurada. Un tercer caso ocurre con el sentimiento de
sorpresa ante lo inesperado. En el arte de la guerra a gran escala,
es fundamental causar desconcierto. Es esencial atacar resueltamente
cuando los enemigos no se lo esperan; después, cuando sus mentes tan
agitadas, utiliza este hecho en tu favor para tomar la iniciativa y
ganar. En el combate individual, muéstrate primero relajado, y
después entra de repente a la carga con fuerza; cuando la mente del
contrincante cambie de táctica, es esencial que sigas atentamente lo
que hace, no dándole respiro un solo momento, percibiendo la ventaja
del momento y juzgando exactamente entonces como ganar.
Susto
Existe el susto en toda clase de situaciones. Surge así la mente
asustada por lo inesperado. Si puedes captar el momento del susto,
puedes aprovecharte de este para vencer.
Adherirse estrechamente
" Adherirse estrechamente " significa pegarse a un contrincante,
cuando estás luchando a poca distancia y observas que no te está
yendo bien. El punto esencial es aprovecharse de las oportunidades
de ganar incluso cuando estás luchando codo a codo.
Atacar los flancos
" Atacar los flancos " significa que cuando empujas algo con fuerza,
difícilmente cede por las buenas. En el arte de las grandes
batallas, observa a las tropas enemigas; cuando ha avanzado una
oleada, ataca el flanco de este potente frente y obtendrás la
superioridad. Cuando se derrumba el flanco, todo el mundo tiene la
impresión de desmoronamiento. Pero incluso cuando se están
desmoronando los flancos, es esencial darse cuenta de cuando cada
uno de ellos está presto a derrumbarse, y sentir cómo vencerlos.
También en el arte individual de la guerra, cuando infringes una
herida a una parte del cuerpo, cada vez que el adversario hace un
movimiento agresivo, su cuerpo se debilita poco a poco hasta que
está listo para derrumbarse, y entonces es fácil vencerle. Es
fundamental estudiar cuidadosamente todo esto para discernir el
momento en que puedes ganar.
Confundir
Confundir a los contrincantes significa actuar de tal manera que les
impida mantener la mente en calma. En el arte de las grandes
pantallas, significa valorar las mentes de los adversarios en el
campo de batalla, y servirte del poder de tu conocimiento del arte
de la guerra para manipular su atención, confundiendo sus
pensamientos acerca de lo que vas a hacer; esto quiere decir
encontrar un ritmo que aturda a los enemigos, discerniendo con
precisión cuál es el momento de ganarles. También en el arte
individual de la guerra, intenta varias maniobras según la
oportunidad del momento, haciendo pensar al contrincante que ahora
vas a hacer esto, después lo otro, y a continuación algo distinto,
hasta que veas que empieza a estar desconcertado, y así ganar a
voluntad. Esta es la esencia de la batalla.
Aplastar
" Aplastar " exige un estado de ánimo de aniquilamiento, como cuando
ves débil a un adversario y te creces entonces para vencerle. En el
arte de las grandes batallas, estos significa despreciar a los
enemigos cuando su número es pequeño; o incluso si son muchos,
concentrar tu fuerza en aplastarlos, si estando desmoralizados y
debilitados, poniéndolos en situación de inferioridad. Si tú "
aplastamiento " es débil, puede volverse contra ti. Tienes que sabe
distinguir cuidadosamente cuando estás en pleno control de ti mismo
en el momento de atacar para aplastar. También en el arte individual
de la guerra, cuando tú contrincante no está tan entrenado como tú,
o cuando su ritmo disminuye, o cuando empieza a retroceder, es
esencial no dejarle que tome aliento, ni concederle siquiera el
tiempo de pestañear: abátele inmediatamente. Lo más importante es no
dejarle recuperarse. Todo esto ha de ser estudiado cuidadosamente.
Cambiar
la montaña y el mar
" Montaña y mar " significa que es perjudicial hacer lo mismo una
otra vez. Puedes repetir algo una vez, pero no hacerlo una tercera.
Cuando intentas algo en un adversario, si no funciona la primera
vez, no obtendrás ningún beneficio apresurándote en hacerlo de
nuevo. Cambia abruptamente tu táctica, haciendo algo completamente
diferente. Si esto tampoco funciona, prueba entonces algo distinto.
Así pues, la ciencia del arte de la guerra implica la presencia de
la mente para " actuar como el mar, cuando el enemigo es como una
montaña, y actuar como una montaña, cuando el enemigo es como un mar
". Esto exige una atenta reflexión.
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Eliminar el corazón
Cuando luchas con un enemigo y parece que estás ganando por tu
habilidad en esta ciencia, el adversario quizás todavía mantenga
la esperanza y, aunque aparentemente derrotado, se niegue a
reconocer internamente la derrota. " Eliminar el corazón " se
aplica en estos casos. Esto significa cambiar repentinamente de
actitud, para hacer que el enemigo vez de mantener esa idea; lo
principal en este caso es observar cómo se siente derrotado
desde el fondo de su corazón. Puedes " eliminar el corazón " (La
Esperanza) de la gente con armas, con tu cuerpo, o con tu mente.
Esto no ha de entenderse de una sola manera. Cuando tus enemigos
han perdido completamente el corazón (la esperanza), ya no
tienes que prestarles atención nunca más. En otro caso, manténte
alerta. Si los enemigos conservan aún sus ambiciones,
difícilmente sucumbirán.
Renovarse
Cuando luchas con enemigos, si sientes que estás estancado y no
progresas, arroja fuera tu estado de ánimo y piensa que estás
empezando todo de nuevo. A medida que te hagas con este ritmo,
discierne cuando ganar. Esto es "renovarse ".En cualquier
ocasión en que sientes que se está produciendo tensión y
fricción entre tú y los demás, si cambias tu mente en ese
preciso instante, puedes vencer con una clara ventaja. Esto es "
renovarse ". En el arte de la guerra a gran escala es esencial
entender que significa " renovarse ". Es algo que aparece de
repente mediante el poder del conocimiento el arte de la guerra.
Esto debe ser atentamente considerado.
Grande y pequeño
Cuando estás luchando contra algún enemigo y te sientes atrapado
en pequeña maniobras, recuerda esta ley del arte de la Guerra:
en medio de los detalles, cambia súbitamente a una vasta
perspectiva. Cambiar a lo grande o a lo pequeño es una parte
voluntaria de la ciencia del arte de la guerra. Es esencial para
los guerreros intentar hacerlo también en la conciencia
ordinaria de la vida humana. |
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Un jefe
que conoce a los soldados.
" Un jefe que conoce a los soldados " es un método practicado
siempre en tiempos de conflicto, tras haber alcanzado la maestría a
la que uno aspira: habiendo logrado el poder del conocimiento del
arte de la guerra, piensa en los adversarios como en tus propios
soldados, sabiendo que puedes ordenarles lo que desees y manejarles
con libertad. Tú eres el jefe, los adversarios son las tropas. Esto
requiere práctica.
Ser como
un muro de roca.
" Ser como un muro de roca " ocurre cuando un maestro del arte de la
guerra se vuelve de repente como un muro de roca, inaccesible a
cualquier cosa y completamente inamovible.
Autor:Cecilio Andrade |