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DESDE VITORIA-GASTEIZ AMAIA LIZOAIN PROFESORA DE AUTODEFENSA
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«La mujeres sí sabemos decir no» |
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VITORIA. DV. Amaia
Lizoain compagina su trabajo con los cursos de autodefensa para mujeres
que imparte en los Centros Cívicos de Vitoria, organizados por la
Asamblea de Mujeres de Álava en colaboración con el Ayuntamiento de
Vitoria. Feminista de los pies a la cabeza, Lizoain no sólo enseña a dar
«golpes efectivos», porque la mejor autodefensa comienza por «tener una
autoestima alta, saber querernos y saber poner límites de la gente»,
asegura.
- ¿Sabemos defendernos las mujeres?
- Sí, las mujeres somos muy fuertes, sólo que por el hecho de ser
mujeres y vivir en el mundo en el que vivimos, con constantes agresiones
por la calle, en el hogar..., debemos reforzar nuestros mecanismos de
defensa. Para eso damos el cursillo.
- ¿Qué enseña en los cursos?
- Hacemos dos trabajos. Una parte física, con nociones básicas sacadas
del taekwondo, kárate y otras artes marciales que deben ir reforzadas
con pautas de carácter psicológico. Se han dado situaciones en las que
mujeres que sólo han entrenado en un gimnasio, se han quedado en blanco
en una situación de peligro y no han podido responder.
- Pero, la violencia física es el último recurso..., ¿no?
- Yo no hablo de violencia. Desde el momento que considero que alguien
me ataca, yo lo que hago es defenderme. Ésa es nuestra filosofía.
Nosotras siempre enseñamos que esto es para defenderte, nunca para
atacar. Y, en este caso, para defendernos de la violencia de los
hombres.
- ¿Por dónde empezar?
- Hay que empezar por la vida cotidiana, con tu gente. La autodefensa
tiene mucho que ver con tener una autoestima muy alta, saber querernos y
respetarnos a nosotras mismas. También por saber poner límites a la
gente.
- Las mujeres, ¿sabemos decir no?
- Las mujeres sí sabemos decir no. Sólo que socialmente nos han enseñado
sólo a agradar y a servir a los demás.
- ¿A qué se refiere?
- Cuando hablo de saber decir no, me refiero a saber decirle a tu
hermano que no recojo esto o lo otro o ser capaz de decirle a una amiga
que no le dejas una falda porque no te apetece. Nos han educado para
agradar a los demás y, por mucho que digamos que las cosas han cambiado,
no han cambiado tanto.
- Pero no vivimos igual que nuestras abuelas...
- No, desde luego, pero las diferencias entre las mujeres que vienen al
cursillo, que hay de todas las edades, no son tantas. En lo cotidiano,
las cosas no han cambiado tanto. Muchas mujeres se han liberado, pero
otras, por su situación, (sin papeles...) viven situaciones muy
difíciles. Al cursillo vienen cada vez más mujeres inmigrantes.
- ¿Hay culturas más violentas que otras?
- No hay que echar balones fuera. A veces parece que los que vienen de
fuera maltratan más, y mira lo que tenemos aquí. Violencia contra la
mujer se da en todo el mundo. A unas les queman la cara, a otras las
matan a pedradas, les cortan el clítoris y otras cobran un 30 % menos
que los hombres.
- ¿Queda mucho que hacer?
- Sí, la igualdad entre hombres y mujeres tiene un techo de cristal.
Somos aparentemente iguales en cuanto al derecho a voto..., pero luego,
la realidad es otra. Todo son pasitos. Los cursos de autodefensa son
unas pequeñas pinceladas para un posible cambio personal, luego queda en
manos de cada una seguir trabajando las pautas. Eso sí, la gente,
después de los cursillos, sale más segura.